{"id":8028,"date":"2022-08-11T17:18:22","date_gmt":"2022-08-11T17:18:22","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=8028"},"modified":"2022-08-11T17:33:48","modified_gmt":"2022-08-11T17:33:48","slug":"el-funeral-de-la-ultima-sonrisa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-funeral-de-la-ultima-sonrisa\/","title":{"rendered":"El funeral de la \u00faltima sonrisa"},"content":{"rendered":"<p>Hay funerales y funerales. En todas sus versiones, el dolor ocupa un lugar de privilegio, escoltado por la tristeza y la melancol\u00eda. En el de Jos\u00e9 \u00c1ngel Zalba no fue una excepci\u00f3n. Sin embargo, en esa atm\u00f3sfera de l\u00e1grimas mudas y recuerdos estrech\u00e1ndose las manos y abraz\u00e1ndose en el antepalco de La Romareda para despedir al mejor presidente en la historia del Real Zaragoza, ni el ata\u00fad ni las coronas de flores captaban la atenci\u00f3n del ritual. Lo hac\u00eda una fotograf\u00eda dominante, y en ella una sonrisa amplia, seductora, viva a\u00fan pese a la escenograf\u00eda y los lamentos. A Zalba le gustaba acudir a cada obra que le tuvo de protagonista -que fueron muchas y no todas estrenadas&#8211; con sus mejores galas, coronadas por una simpat\u00eda en ocasiones estudiada, por lo general natural e irresistible armamento frente al que se rend\u00edan amigos y enemigos.<\/p>\n<p>Abr\u00eda la boca y all\u00ed se arrodillaba el imperio romano y sus emperatrices: ilustres directivos de otros clubes y organizaciones, jugadores, \u00e1rbitros, periodistas y sobre todo una afici\u00f3n de la que apenas recibi\u00f3 un reproche, algo inaudito para un cargo como el suyo y en una \u00e9poca donde en los palcos hab\u00eda instalada una guillotina popular. Ese cartel con su nombre y el escudo del club, m\u00e1s que encabezar a un difunto parec\u00eda anunciar la pr\u00f3xima gira de un famoso cantante mel\u00f3dico o el inminente estreno de una fascinante pel\u00edcula de esp\u00edas. De alguien, como debe ser en todo buen agente secreto de s\u00ed mismo, que se lleva en la maleta m\u00e1s de lo que jam\u00e1s se sabr\u00e1 o se contar\u00e1.<\/p>\n<p>Admirado, respetado y querido gestor con excelentes registros de interpretaci\u00f3n en el papel de noble caballero o p\u00edcaro lazarillo, el Zalba m\u00e1s ingenioso rein\u00f3 tambi\u00e9n en su velatorio muy cerca de la familia que adoraba y\u00a0 del desconsuelo de quienes acudieron a rendirle sus respetos. C\u00f3mo iba a haber el m\u00ednimo gesto de amargura en quien teji\u00f3 la felicidad con el hilo los Zaraguayos. Sonriente en la fotograf\u00eda que mejor podr\u00eda definirle, parec\u00eda estar diciendo burl\u00f3n y gallardo: \u00abSoy Zalba, Jos\u00e9 \u00c1ngel Zalba\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay funerales y funerales. En todas sus versiones, el dolor ocupa un lugar de privilegio, escoltado por la tristeza y la melancol\u00eda. En el de Jos\u00e9 \u00c1ngel Zalba no fue una excepci\u00f3n. Sin embargo, en esa atm\u00f3sfera de l\u00e1grimas mudas y recuerdos estrech\u00e1ndose las manos y abraz\u00e1ndose en el antepalco <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-funeral-de-la-ultima-sonrisa\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8029,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-8028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8028"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8032,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8028\/revisions\/8032"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}