{"id":8220,"date":"2022-08-27T01:44:27","date_gmt":"2022-08-27T01:44:27","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=8220"},"modified":"2022-08-27T07:42:03","modified_gmt":"2022-08-27T07:42:03","slug":"carcedo-tambien-se-equivoca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/carcedo-tambien-se-equivoca\/","title":{"rendered":"Carcedo tambi\u00e9n se equivoca"},"content":{"rendered":"<p>Hay instantes en los que el tiempo se congela sin detenerse para tomar una decisi\u00f3n que justifica el oficio de entrenador. No s\u00f3lo hay que estar r\u00e1pido en un juego sin freno; tambi\u00e9n hay que actuar en consecuencia cuando el gui\u00f3n pide lo razonable sin m\u00e1s aspavientos. Juan Carlos Carcedo, que hab\u00eda dejado hasta el momento sello de coherencia en funci\u00f3n de las herramientas de que dispone, se equivoc\u00f3 en Cartagena con id\u00e9ntico estruendo que sus jugadores cuando chocan contra el rompeolas del \u00e1rea. Justific\u00f3 la entrada de Nieto por un Chavarr\u00eda con supuestas molestias, meti\u00f3 a Francho en el caj\u00f3n equivocado de mediapunta donde el zaragozano, pese a su \u00edmpetu y disciplina, es pura gaseosa, y entreg\u00f3 sus armas ofensivas a Giuliano, que las utiliz\u00f3 todas y con buen criterio pero nula punter\u00eda. En cualquier caso mucho mejor que Narv\u00e1ez en esa posici\u00f3n. Casi nadie le correspondi\u00f3 como esperaba, con mayor \u00e9nfasis en un centro del campo donde descubri\u00f3 que si los habituales tienen un d\u00eda malo, los reservas no lo van a mejorar. Se le cayeron Manu Molina y Grau y Vada y Bermejo pintaron las nubes de colores mientras el Cartagena prend\u00eda fuego al campo. No le dieron m\u00e1s Petrovic, Mollejo, Narv\u00e9z ni Eugeni, unos por aceleraci\u00f3n y otros por parsimonia.<\/p>\n<p>Intent\u00f3 el t\u00e9cnico reparar, como ha hecho en otras ocasiones, que el equipo se le venga abajo. M\u00e1s que t\u00e1ctico, en los encuentros su trabajo est\u00e1 resultando el de un cirujano. Es cierto que las actitudes o el compromiso no se pueden controlar sobre la marcha, pero en el partido se dio una circunstancia poco comprensible por su falta de ejecuci\u00f3n cuando era urgente realizar una variaci\u00f3n de libro. Luis Carri\u00f3n retir\u00f3 a Mikel Rico y Alcal\u00e1, con una amarilla cada uno y yendo a los balones divididos como si estuvieran libres de polvo y paja. El t\u00e9cnico zanj\u00f3 esa tendencia suicida y los retir\u00f3 del campo, una maniobra forzada pero que permiti\u00f3 que el Efes\u00e9 mantuviera a sus once futbolistas en el campo. Carcedo ten\u00eda el mismo problema con Grau, pero prefiri\u00f3 forzar al centrocampista y el colegiado le ense\u00f1\u00f3 el segundo cart\u00f3n, con lo que el Real Zaragoza se qued\u00f3 con diez, muy debilitado a expensas de que ocurriera lo que ocurri\u00f3.<\/p>\n<p>El t\u00e9cnico jug\u00f3 con fuego donde su colega puso aspersores. Y se quem\u00f3 despu\u00e9s con Mollejo, Petrovic y Narv\u00e1ez, el primero sobreexcitado y sobreactuado, y los otros sin demasiado \u00e1nimo ni prestaciones para cambiar el rumbo hacia el acantilado. Grau, cargado con una tarjeta, qued\u00f3 expuesto a una acci\u00f3n como la que ocurri\u00f3, mal interpretada por el \u00e1rbitro, pero clave para perder al menos un punto. No conviene que Carcedo yerre m\u00e1s porque sobre \u00e9l se presume que se edificar\u00e1 un buen equipo que solicita normalidad en el trato b\u00e1sico. Era esa una decisi\u00f3n sencilla, pero se le pas\u00f3 por alto o confi\u00f3 en que Grau no viera la roja. Para un entrenador que lo controla todo, escap\u00e1rsele este detalle le cost\u00f3 la derrota.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay instantes en los que el tiempo se congela sin detenerse para tomar una decisi\u00f3n que justifica el oficio de entrenador. No s\u00f3lo hay que estar r\u00e1pido en un juego sin freno; tambi\u00e9n hay que actuar en consecuencia cuando el gui\u00f3n pide lo razonable sin m\u00e1s aspavientos. Juan Carlos Carcedo, <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/carcedo-tambien-se-equivoca\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8221,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-8220","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8220"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8225,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8220\/revisions\/8225"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}