{"id":8574,"date":"2022-09-18T08:46:46","date_gmt":"2022-09-18T08:46:46","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=8574"},"modified":"2022-09-18T17:12:48","modified_gmt":"2022-09-18T17:12:48","slug":"el-real-zaragoza-tira-y-vence-por-la-calle-de-en-medio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-real-zaragoza-tira-y-vence-por-la-calle-de-en-medio\/","title":{"rendered":"El Real Zaragoza tira y vence por la calle de en medio"},"content":{"rendered":"<p>El Real Zaragoza, por primera vez esta temporada, tuvo una personalidad abrumadora. Ven\u00eda de ganar en Ponferrada, donde grab\u00f3 la huella de un equipo defensivamente casi impecable, revolucionado al contragolpe por un joven apasionado, el brav\u00edo Giuliano Simeone. En El Toral\u00edn puso la primera piedra de conjunto serio y eficaz rematado por la glotoner\u00eda del argentino, para quien cada bal\u00f3n es un apetecible pastel que rellena de dinamita. En sus otros partidos anduvo busc\u00e1ndose entre la presi\u00f3n alta, la tensi\u00f3n baja, alguna que otra duda los recurrentes prodigios de Cristian y las dudas en su fe por la derrota contra el Lugo. Contra el Sporting encaj\u00f3 todas las piezas en su sitio, tir\u00f3 t\u00e1cticamente como nunca por la calle de en medio con una ocupaci\u00f3n totalitaria del centro del campo y logr\u00f3 una victoria, la primera en La Romareda, que da reputaci\u00f3n pero sobre todo dispara el ca\u00f1\u00f3n de las ambiciones.<\/p>\n<p>Sin que le sobrara nada ni echara de menos a nadie, con el mismo equipo que empez\u00f3 una semana el camino hacia el triunfo, fue minando a un rival decepcionante, vulgar y sin recurso alguno para escapar de perfecta red de comunicaci\u00f3n que estableci\u00f3 Carcedo en la m\u00e9dula \u00f3sea del partido. Los asturianos ven\u00edan con la etiqueta de aspirante al ascenso, pero el Real Zaragoza fue quien llev\u00f3 ese traje durante toda la noche en un estadio de Primera divisi\u00f3n, arropado por una afici\u00f3n que juega siempre para recuperar la gloria que le arrebataron, la que muchos conocen de sus antepasados y quieren saborear con su propio paladar. En el momento que la pelota comenz\u00f3 a rodar, se supo, porque estas cosas se leen en la atm\u00f3sfera y en la comuni\u00f3n de actitudes de los futbolistas, que los tres puntos se iban a quedar en casa. Aquella jugada temprana en la que Manu Molina avanz\u00f3 con decisi\u00f3n de conquistador mientras el Sporting se arrugaba y hund\u00eda tr\u00e9mulo y su disparo hac\u00eda astillas la escuadra, fue la introducci\u00f3n de lo que suceder\u00eda despu\u00e9s: un Real Zaragoza altivo que sumaba ocasiones frente a un enemigo descompuesto que s\u00f3lo con el marcador el contra y el tiempo escap\u00e1ndosele de las manos intent\u00f3 minimizar los da\u00f1os sin conseguirlo.<\/p>\n<p>Giuliano, Bermejo, Fran G\u00e1mez y Mollejo acosaron a Mari\u00f1o despu\u00e9s de que Manu Molina hubiera probado la calidad de la madera de la porter\u00eda del guardameta. Ese atosigamiento que apenas ces\u00f3 tuvo su origen en un plan en nada desconocido pero que esta vez se interpret\u00f3 y ejecut\u00f3 con una musicalidad exterminadora. El Real Zaragoza pobl\u00f3 el pasillo central con hasta cinco futbolistas en constante rotaci\u00f3n que se hicieron indetectables para un Sporting sin radares suficientes para neutralizar la constante generaci\u00f3n de juego y la velocidad de circulaci\u00f3n del esf\u00e9rico. Grau y Molina capitanearon ese ej\u00e9rcito de francotiradores que aparec\u00edan y se ofrec\u00edan por dentro. Bermejo y Mollejo, que s\u00f3lo utilizaron los extremos como elemento de distracci\u00f3n, y Vada construyeron una superioridad coral en esa zona que inscribieron como suya en el registro de la propiedad.<\/p>\n<p>El gol lleg\u00f3 como consecuencia de esa supremac\u00eda y precisamente con los dos actores que, en teor\u00eda, tendr\u00edan que estar en las bandas. En el coraz\u00f3n del campo, Bermejo lanz\u00f3 un bal\u00f3n a la carrera de Mollejo, quien en posici\u00f3n de ariete se present\u00f3 frente a Mari\u00f1o para batirle con un zurdazo y acompa\u00f1ar as\u00ed a Giuliano en la lista de realizadores. La conjura de los mediocampistas se tradujo en el tanto de una estrategia para nada fortuita, en una posesi\u00f3n y control de las operaciones sincronizada y real. El Sporting tuvo un par de oportunidades m\u00e1s por la inercia del deseo de empatar que por argumentos, pero en las escasas ocasiones en que super\u00f3 la trinchera de los violinistas de Carcedo, se encontr\u00f3 con una p\u00e9trea l\u00ednea defensiva donde Gabi Fuentes mantuvo un atractivo y casi siempre ganador duelo con su compatriota Otero bajo la perenne tutela de Jair y un Llu\u00eds L\u00f3pez con se\u00f1or\u00edo para engullir a Djuka, para imponerse con rotundidad.<\/p>\n<p>Los cambios, todos ellos m\u00e1s all\u00e1 del cuarto de hora final, tuvieron como objetivo mantener el latido, la intensidad y el resultado. Bermejo, Vada y Mollejo, echando humo sus cuentakil\u00f3metros y tras una actuaci\u00f3n ejemplar, dejaron paso a Puche, Larrazabal y Francho, que adem\u00e1s de aguantar el tir\u00f3n de los asturianos les mantuvieron en alerta. Az\u00f3n regres\u00f3 por un Giuliano que no hall\u00f3 el gol, pero que sali\u00f3 con la cara castigada por darla lo mismo frente a los tacos de una bota que frente a los pu\u00f1os y codos de Izquierdoz o Insua, a los que desquici\u00f3. Y Petrovic tuvo sus minutos para desenvolverse como un emperador ancestral, desbordando en velocidad e imprimiendo jerarqu\u00eda donde antes Manu Molina hab\u00eda gobernado el tiempo. El Real Zaragoza tir\u00f3 por la calle de en medio no como atajo sino como filosof\u00eda futbol\u00edstica y hall\u00f3 el camino hacia la victoria m\u00e1s personal, hac\u00eda el triunfo de un modelo seductor y convincente.<\/p>\n<p><strong>Real Zaragoza:<\/strong> Cristian Alvarez; Fran G\u00e1mez, Llu\u00eds L\u00f3pez, Jair, Gabi Fuentes; Jaume Grau, Manu Molina (Petrovic, m.89); Bermejo (Puche, m.76), Vada (Larraz\u00e1bal, m.76), Mollejo (Francho, m.76); y Giuliano Simeone (Iv\u00e1n Az\u00f3n, m.83).<\/p>\n<p><strong>Sporting:<\/strong> Mari\u00f1o; Guille Rosas, Insua (Bamba, m.72), Izquierdoz, Diego S\u00e1nchez; Pedro D\u00edaz, Gragera; Juan, Zarfino (Cristo, m.72), Aitor (Queipo, m.65); y Djuka (Milovanovic, m.65).<\/p>\n<p><strong>Gol:<\/strong> 1-0 M.50, Mollejo.<\/p>\n<p><strong>Arbitro:<\/strong> De la Fuente Ramos (Comit\u00e9 de Castilla y Le\u00f3n). Amonest\u00f3 con tarjeta amarilla a Fran G\u00e1mez y Llu\u00eds L\u00f3pez, por los locales, y a Insua, Guille Rosa, Izquierdoz y Pedro D\u00edaz por los visitantes.<\/p>\n<p><strong>Incidencias:<\/strong> partido correspondiente a la sexta jornada de Liga de Segunda divisi\u00f3n disputado en el estadio de La Romareda ante unos 21.416<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Real Zaragoza, por primera vez esta temporada, tuvo una personalidad abrumadora. Ven\u00eda de ganar en Ponferrada, donde grab\u00f3 la huella de un equipo defensivamente casi impecable, revolucionado al contragolpe por un joven apasionado, el brav\u00edo Giuliano Simeone. En El Toral\u00edn puso la primera piedra de conjunto serio y eficaz <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-real-zaragoza-tira-y-vence-por-la-calle-de-en-medio\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8575,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-8574","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8574"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8574\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8589,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8574\/revisions\/8589"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}