{"id":9187,"date":"2022-11-03T10:11:01","date_gmt":"2022-11-03T10:11:01","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=9187"},"modified":"2022-11-03T10:11:01","modified_gmt":"2022-11-03T10:11:01","slug":"carcedo-el-escudo-del-capataz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/carcedo-el-escudo-del-capataz\/","title":{"rendered":"Carcedo, el escudo del capataz"},"content":{"rendered":"<p>Siento el dolor de las personas que son recriminadas por miles de espectadores en un estadio; \u00e1rbitros, jugadores, entrenadores y directivos de los clubes que saben de la posibilidad del rechazo porque les entra en el sueldo. Hay veces que se lo ganan a pulso pero sus sentimientos deben ser despedazados al llegar a sus casas. Es cierto, son profesiones bien remuneradas y puede merecer la pena aguantar para crear un patrimonio o seguir en el mercado yendo de un lado para otro. Por eso pienso que es tan importante la comunicaci\u00f3n que consigue la cercan\u00eda con el p\u00fablico y observar otras posibilidades del ser humano puesto en la picota. Una reuni\u00f3n con Carcedo con un grupo de periodistas de la ciudad, incluidos los que estamos fuera de los medios convencionales y nos desenvolvemos en plataformas digitales, hubiera hecho que se sintiera c\u00f3modo en un clima no hostil. Que influyese tambi\u00e9n en la manera de expresar las cr\u00edticas por los malos resultados y que el p\u00fablico pidiese el cambio pero con menor agresividad. Del silencio se aprovechan los due\u00f1os y los capataces, porque les interesa tener escudos para que los abucheos no lleguen a ellos hasta el final.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siento el dolor de las personas que son recriminadas por miles de espectadores en un estadio; \u00e1rbitros, jugadores, entrenadores y directivos de los clubes que saben de la posibilidad del rechazo porque les entra en el sueldo. Hay veces que se lo ganan a pulso pero sus sentimientos deben ser <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/carcedo-el-escudo-del-capataz\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":8883,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,13],"tags":[],"class_list":["post-9187","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el10","category-publicidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9187"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9188,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9187\/revisions\/9188"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8883"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}