{"id":9440,"date":"2022-11-20T18:59:46","date_gmt":"2022-11-20T18:59:46","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=9440"},"modified":"2022-11-20T19:16:54","modified_gmt":"2022-11-20T19:16:54","slug":"la-carabina-de-ambrosio-apunta-al-infierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-carabina-de-ambrosio-apunta-al-infierno\/","title":{"rendered":"La carabina de Ambrosio apunta al infierno"},"content":{"rendered":"<p>La carabina de Ambrosio, ese Real Zaragoza que dispara perdigones y agua jugando de igual a igual o en superioridad, apunta al infierno una temporada m\u00e1s, la tercera consecutiva. En la dos anteriores logr\u00f3 huir con muchos apuros la primera y algo m\u00e1s holgado la segunda, pero siempre con el coraz\u00f3n en un pu\u00f1o y marcado por el mismo estigma: su enfermiza insuficiencia goleadora. Este s\u00e1bado frente a un M\u00e1laga con diez durante casi 80 minutos gener\u00f3 ocasiones para regalarse, pero s\u00f3lo Giuliano abri\u00f3 el envoltorio de una. Pudo ganar, pero si no marc\u00f3 hasta que consumarse la terquedad del argentino fue porque adem\u00e1s de falta de calidad en la definici\u00f3n ha derivado en un equipo peor, m\u00e1s ansioso y descre\u00eddo, que en los cursos anteriores. Ya no es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de sus delanteros, sino de una rebaja colectiva de prestaciones que afecta a casi todos.<\/p>\n<p>Ver a Franc\u00e9s sentado en el banquillo ante el conjunto andaluz fue todo un s\u00edntoma de que las cosas no van bien. Su futbolista franquicia entre los reservas por bajo rendimiento. Los \u00faltimos marcadores son para preocupar, pero bastante m\u00e1s la falta absoluta de los ingredientes que distinguen a un bloque competitivo aun con una identidad confusa: f\u00fatbol, personalidad, car\u00e1cter, firmeza defensiva. Juan Carlos Carcedo se vio desbordado y Fran Escrib\u00e1 corre el mismo riesgo mientras conf\u00eda que en el mercado de invierno le traigan alguna pieza de marfil para su ajedrez de barro. No ser\u00e1 f\u00e1cil en un zoco donde predominan las median\u00edas y con un director general, Ra\u00fal Sanlleh\u00ed, adiestrado para un gasto de contenci\u00f3n por parte de la nueva propiedad.<\/p>\n<p>Con 17 puntos y a falta de cinco encuentros para que se cierre la primera vuelta, necesita 8 m\u00e1s para sumar 25 y cumplir con la media tradicional para la salvaci\u00f3n. Le esperan Burgos, Ibiza, Albacete, Huesca y Legan\u00e9s, tres de ellos a domicilio. En las \u00faltimas diez jornadas, desde la derrota en Anduva, ha sumado nueve en diez jornadas con dos triunfos ante Villarreal B y Tenerife y tres igualadas contra Eibar, Oviedo y M\u00e1laga. Los n\u00fameros ratifican su desplome en las cuentas, fruto del declive de una plantilla erosionada por dos cursos al l\u00edmite, las lesiones y fichajes que no est\u00e1n cumpliendo ni de lejos con las expectativas. El modo supervivencia que activ\u00f3 Zapater es, sin duda, el estado en el que se halla un Real Zaragoza que corre y lucha sin br\u00fajula alguna, ofreciendo una imagen de desamparo ya sea en las alineaciones o en las ventanas de los cambios.<\/p>\n<p>Escrib\u00e1 ha apostado por dos delanteros&#8230; Esa es la gran novedad sin que la f\u00f3rmula la haya dado resultado ni con Gueye ni con Mollejo mientras Giuliano se parte el alma para alcanzar el \u00e1rea sin fuelle suficiente para ser preciso. La segunda l\u00ednea que quiere relanzar el t\u00e9cnico como armamento ofensivo. Previsible con la exigencia del bal\u00f3n siempre al pie, lento en la circulaci\u00f3n, pl\u00fambeo en la concepci\u00f3n y ciego frente a la porter\u00eda. El consuelo de que siempre habr\u00e1 cuatro peores se vuelve a explotar por la falta de otros argumentos m\u00e1s serios. Esta vez, de los seis clubes que tiene por debajo s\u00f3lo se ha impuesto a la Ponferradina y le falta enfrentarse al Ibiza. Su nivel, en estos momentos, es el de un equipo condenado a perseguir la permanencia, un escenario a a\u00f1os luz de las falsas promesas diseminadas tras la compraventa.<\/p>\n<p><strong>Porter\u00eda<\/strong><br \/>\nCristian est\u00e1 lesionado y no volver\u00e1 hasta el 2023. El argentino ha sido clave en algunos partidos, pero su aura ha sufrido intermitencias. Es un portero magn\u00edfico para la categor\u00eda, si bien su rendimiento est\u00e1 siendo m\u00e1s humano. Soportar la responsabilidad de emerger casi siempre como el mejor tiene tambi\u00e9n su precio y su cuerpo empieza a pasarle factura a los 37 a\u00f1os. Su relevo, \u00c1lvaro Rat\u00f3n por decisi\u00f3n de Escrib\u00e1, no s\u00f3lo no se aproxima al rosarino, sino tampoco a la altura de un segundo de garant\u00edas. El gallego env\u00eda se\u00f1ales de sufrimiento, como si llevara una cruz cada vez que le toca coger el testigo. El aficionado prefiere a Dani Rebollo, pero no hay excesivas noticias de su competencia y que est\u00e9 cumpliendo en el filial no garantiza un remplazo seguro. La falta de previsi\u00f3n en un puesto de esta trascendencia puede hacer mucho da\u00f1o en este tramo de la competici\u00f3n sin Cristian. Luego habr\u00e1 que comprobar c\u00f3mo regresa el argentino.<\/p>\n<p><strong>Defensa<\/strong><br \/>\nEl muro que elev\u00f3 Juan Ignacio Mart\u00ednez ofrece fisuras por todos los flancos. La venta de Chavarr\u00eda no le ha hecho ning\u00fan favor deportivo, sobre todo despu\u00e9s de comprobar que Fuentes es un lateral del mont\u00f3n, de amagos y requiebros que alegran la vista sin ganar metros importantes, y con unas notables limitaciones defensivas. La ruptura del eje defensivo Franc\u00e9s-Jair por lesi\u00f3n y bajonazo del canterano y la ganancia de jerarqu\u00eda de Llu\u00eds L\u00f3pez han debilitado una parcela que destacaba por su solidez. El portugu\u00e9s est\u00e1 inc\u00f3modo con los cambios de pareja y G\u00e1mez ha dado varios pasos atr\u00e1s, sin la frescura vertical que le caracterizaba. Larrazabal le ha quitado el puesto en varias ocasiones, un jugador descarrilado que no le mejora. Nadie m\u00e1s cuenta en la retaguardia: ni Lasure, ni Nieto, ni Vigaray, ni el invisible Quinteros (un chasco de \u00f3rdago), ni el joven Luna. El vac\u00edo en esta zona resulta impropio de cualquier equipo profesional.<\/p>\n<p><strong>Centro del campo<\/strong><br \/>\nNi una piza de velocidad para pensar ni para correr ni para transitar. Un ramillete de futbolistas de zancada corta y pase repetitivo hasta la saciedad. Grau es una sombra del atrevido mediocentro que saltaba l\u00edneas; Francho se ha esfumado en la sombra de un Manu Molina sin peso creativo, imprescindible para Carcedo y a la espalda de Escrib\u00e1; Petrovic lleva demasiado sobrepeso en el carnet, y Eugeni es pura melancol\u00eda, algod\u00f3n de az\u00facar sin sal. Bermejo y Vada, encargados de aportar una pizca de fantas\u00eda, se pierden en el fondo infantil de sus sombreros de copa&#8230; Es tal la poca gracia que hay en la columna vertebral que el veterano Zapater ha sido devuelto a la titularidad.<\/p>\n<p><strong>Delanteros<\/strong><br \/>\nCon Az\u00f3n a la enfermer\u00eda y rezando el equipo en capilla para que se recupere cuanto antes, el ataque del Real Zaragoza se reduce a Giuliano. Cuatro goles, todos de fabricaci\u00f3n propia, una rapidez endiablada y un elevado instinto para ubicarse en espacios de remate contrastan con su exceso de aceleraci\u00f3n en la toma de decisiones finales. Su juventud y valent\u00eda contagian, pero est\u00e1 demasiado solo. Mollejo juega a disgusto, enfrentado al mundo, a sus errores a una sobreexcitaci\u00f3n que le supera, y Gueye, por definirlo r\u00e1pido, es una p\u00e9sima broma de Sanlleh\u00ed y Torrecilla. Puche puede que haya sido sobrevalorado. Todo coraz\u00f3n, con eso no basta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La carabina de Ambrosio, ese Real Zaragoza que dispara perdigones y agua jugando de igual a igual o en superioridad, apunta al infierno una temporada m\u00e1s, la tercera consecutiva. 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