La ventana invernal muda de recurso trascendental a transfusión vital para un Real Zaragoza físicamente al límite que puede empeorar si Indias no actúa con premura y una impecable destreza, todo lo contrario que hizo en verano
El mercado de enero que acaba la medianoche del 2 de febrero ha dejado de ser un recurso trascendental para que el Real Zaragoza pueda salvarse. Ahora mismo, con 35 movimientos ya consumados en 16 de los clubes de Segunda sin que el conjunto aragonés haya cerrado ninguno, Txema Indias está obligado a conseguir órganos vitales para un equipo chaparro de talento que cada jornada transmite alarmante señales de su fragilidad física. Mario Soberón ha ingresado en la enfermería con una elongación de sóleo que le dejará sin participar un mínimo de dos encuentros; a Radovanovic le espera más de mes y medio de convalecencia por una fractura de esternón; a Keidi Bare, la mano que mece la cuna, se le está forzando medios tiempos porque arrastra molestias; Paulino no jugará más esta temporada tras su intervención de rodilla; Guti ha reducido escandalosamente sus prestaciones de centrocampista poderoso; Akouokou tiene que coger ritmo y lo mismo ocurrirá con Aguirregabaria cuando regrese a una citación… Insua, Saidu e incluso Gomes han sufrido castigos musculares, los canteranos porque están afrontando una tesitura tan ilusionante para ellos como demasiado exigente para dos jugadores incrustados en las alineaciones fuera de sus lugares naturales para paliar la anemia del vestuario.
La situación es de máxima gravedad y puede empeorar porque en la segunda vuelta hay que tener salud de hierro en este contexto de peligro de descenso. Las salida de Kosa y la inmediata de Bazdar, que no contaban para Rubén Sellés, han liberado dos plazas y, por parte del bosnio, algo de su ficha para dar mayor holgura al ajustado límite salarial. Pau Sans y Dani Gómez están en la sala de espera… De confirmarse en los próximos días estas dos operaciones y con la baja de Soberón, el Real Zaragoza podría afrontar el futuro inmediato con un solo delantero, Kenan Kodro, ya que Bakis es una herramienta episódica y de delicadas articulaciones que el técnico utiliza como mascota. Txema Indias está obligado a actuar con premura y una impecable destreza, sin margen para los errores que ya cometió en verano porque, además de los caídos en batalla, tampoco Pomares, Sebas Moyano ni Valery hayan dado la talla esperada. El director deportivo contempla tres adquisiciones porque los accionistas no van a rascarse los bolsillos por mucho que se hayan aireado que lo harán si fuera necesario. El equipo pide cinco al menos, cifra que se contempló ante las evidentes limitaciones del equipo, pero se han recortado las pretensiones iniciales en una atmósfera tensa a nivel interno después de que en plena crisis se haya abordado sin tacto alguno una profunda remodelación de la Ciudad Deportiva en lugar de esperar al final del curso.
A doce días de que se cierre el mercado, el Real Zaragoza, penúltimo en la clasificación, ha visto cómo de la docena de fichajes de su director deportivo, apenas los porteros Andrada y Adrian y Aguirregabira y Kodro con Sellés han ofrecido un rendimiento decente porque el de Tachi, baja de largo recorrido en la rampa de salida por una rotura en el cuádriceps, aún está por examinar sin que el técnico valenciano termine de verlo como titular desde que llegó al banquillo. Los cables de la defensa están pelados y a expensas de cualquier cortocircuito; la medular, reparada con la vuelta de un Bare que ahora solicita descanso y del irreductible Francho, da cierta talla fuera de casa pero peca siempre y por defecto de una esmirriada capacidad constructiva y de desborde por las alas con otro estajanovista, Cuenca, que ha desplazado por empuje a compañeros que estaban por delante de él, y arriba quedan Kodro y un Soberón que no acaba de cuajar de cara a portería. Corazón le sobra al Real Zaragoza, dispuesto a dejárselo generalmente para igualar o remontar resultados adversos en el último suspiro, pero le faltan pulmones y cerebro. Y uno de los órganos capitales en este deporte, gol. Con la cirugía plástica low cost, que pretenden realizar la propiedad e Indias, el punta nigeriano Willy Agada, sin jugar desde que dejó hace cuatro meses la MLS, y Aleksa Puric, central del Atlético de Madrid B y ex Racing de Ferrol como mejor colocados, solo le dará para disimular algunas arrugas. Hablamos de una operación a vida a muerte con el paciente en una lista de espera desesperante.

