Nada nuevo en tierra quemada

El Yamiq abre el marcador, anota en propia puerta y se autoexpulsa en un partido donde el Real Zaragoza del mercado invernal vuelve a exhibir las miserias de siempre (1-1)

Allí donde juega el Real Zaragoza no crece la victoria, ni el fútbol, ni la puntería. Es lo mismo que lo haga con titulares que con cinco de los seis fichajes del mercado invernal en un once condicionado por el aluvión de bajas que sufre el conjunto aragonés. Volvió a defender mal, en el centro del campo se mantuvo la congelación de ideas y profundidad y en ataque acentuó su ternura cuando las ocasiones le cayeron por mérito propio o error ajeno. Rubén Sellés depositó su total confianza en la segunda camada de Txema Indias, pero ninguno, la mayoría bajos de ritmo, pasó del insuficiente o muy deficiente, caso de Agada, quien salió con más cuerpo de gimnasio que de futbolista y no olió ni una pelota. El Yamiq fue el único que mostró jerarquía. Marcó un gol de bandera de cabeza a la salida de un córner, un vuelo espectacular rematado con un frentazo carnívoro, pero firmó el empate en un intento de despeje y se autoexpulsó en la recta final al soltar un guantazo absurdo que afeó por completo lo que podía haber sido un regreso digno. El marroquí se retiró consciente de que había perdido el norte, el que tampoco tuvieron el resto de sus compañeros, otra vez huérfanos de un triunfo que necesitan para salir de un pozo cada vez más profundo y seco. Para no perder las malas costumbres, Nikola Cumic se lastimó la rodilla y tuvo que ser sustituido al comienzo de la segunda parte.

El Éibar no tuvo que hacer mucho para llevarse un punto del Ibercaja Estadio, la sucursal de Segunda que ofrece los intereses más bajos para el visitante. Se comportó con corrección, tuvo el balón y con adelantar un poco a Cubero por la banda de Larios, un lateral que sigue siendo un butrón, le fue suficiente para empatar. Andrada sacó un guante estupendo para evitar que Martón adelantara a los armeros y todo el peligro posterior de los guipuzcoanos corrió a cargo del Real Zaragoza con un Saidu desastroso al que Sellés cambió por Radovanovic, tampoco mucho más seguro en los minutos que estuvo, para que el chico no sufriera una depresión en lo que queda de temporada. No es central ni por asomo, quizás en contundencia malinterpretada, pero Sellés lo prefirió a la tabla sin relieve de Tachi, al que situó en la medular junto a Francho y Mawuli Mensah, este último en la base del equipo para darle dinamismo al esférico… Pudo ocurrir cualquier cosa porque en esa triple sociedad no hubo ni una idea buena, con el capitán protagonizando otro partido en el que rebajó su calidad técnica a la mínima expresión como elemento sorpresa por detrás de Cuenca, la única referencia ofensiva con Rober dejando detalles bonitos aunque insuficientes para considerarle una amenaza.

Después de ese vuelo majestuoso de El Yamiq que hizo temblar la grada en la celebración y también de su diana en propia meta, el Real Zaragoza llegó a la portería de Magunagoitia. Sí, pudo haber ganado el encuentro, pero Francho no supo finalizar una asistencia de Cuenca y el punta envió al palo un pase de Sebas Moyano para que el mismo Francho, en el rechace y con la red dispuesta a acoger su lanzamiento, enviará el disparo al anfiteatro. Al meta de Amorebieta se le escurrió un balón y Soberón, que había entrado en la tanda de cambios para ir a por el botín completo, tiró sobre el cuerpo del arquero. Si este equipo no tiene gol es por algo, carencia que el Eibar, que tampoco va sobrado de artillería pesada, aprovechó para establecer un dominio conservador para frenar en lo posible su mala fama en los desplazamientos. El partido resultó un pulso sin latido, sin emoción, coartado por la pobreza habitual de recursos de este Real Zaragoza provisional aunque exigido a ser protagonista en la fase más importante del curso, y un adversario que giró sobre la elegancia de Guruzeta para no llegar a ninguna parte. La competitividad de Sellés, que se recuperó en algunos tramos, gran parte fruto del corazón y no de los sentidos, no basta. A esa mesa le faltan patas para la permanencia.

La distancia con la salvación sigue a cinco puntos, una mentira venial porque la real se encuentra a 27 de los 51 restan por disputarse para no depender de nadie. Una misión colosal. El tiempo se acaba y los refuerzos del mercado invernal, al menos en esta cita, no dieron señales de que puedan aportar gran cosa. El Yamiq es la excepción, si bien es muy probable que con la roja que vio se pierda las dos salidas consecutivas a León y Andorra, finales mundialistas para el futuro del Real Zaragoza en esta categoría. La gravedad de la situación sí crece a pasos agigantados, con la enfermería a rebosar por insistir en jugadores que iban al límite en su delicada salud y futbolistas sobreexpuestos como Saidu o sin grandes dotes como Mensah, Larios, Cumic o Agada para elevar el nivel de la plantilla. Esto es un callejón sin salida con Txema Indias tirando las llaves al océano de su incompetencia. Y con ellas a un equipo al que subir a una colina le supone el mismo esfuerzo que se necesita para escalar una mole de 8.000 metros en invierno y sin oxígeno. Nada nuevo en tierra quemada.

Real Zaragoza  1: Estebán Andrada; Aguirregabiria, Saidu (Radovanovic, minuto 84), El Yamiq, Larios; Mawuli (Paul, minuto 63), Tachi; Rober (Soberon, minuto 64), Francho, Cumic (Sebas Moyano, minuto 50); Cuenca (Agada, minuto 63).

SD Eibar 1: Magunagoitia; Cubero, Nolaskoain, Moreno, Arbilla; Mada (Javi Martínez, minuto 86), Olaetxea (Aleix Garrido, 46), Sergio Álvarez, Guruzeta (Magunazelaia); Adu Arés (Álvaro, minuto 80) y Martón (Bautista, minuto 64)

Árbitro: Berstard Servera (baleares) amonestó con cartulina amarilla a El Yamiq y Tachi por parte del Real Zaragoza y a Nolaskoain, Mada, Adu Arés y Aleix Garrido por parte de la SD Eibar y con tarjeta roja a El Yamiq.

Goles: 1-0 El Yamiq, minuto 26. 1-1 El Yamiq en porpia puerta, minuto 55

Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimoquinta jornada de la Liga Hypermotion disputado en e Ibercaja Estadio con la presencia de 13.018 aficionados

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