De ‘víctimas’ y cortinas de humo

Esos últimos instantes del partido en el Alcoraz, utilizados por cada uno de los clubes en su propio beneficio, han terminado por desgarrar las vísceras de los más apasionados seguidores oscenses y zaragozanos. Cortinas de humo, esconder los problemas reales debajo de la cama y apelar a la fortuna para mantener la categoría, son los únicos argumentos para seguir echando la culpa a todo el mundo del fracaso de ambas sociedades anónimas. Mucho mayor en el Real Zaragoza por su historia, trofeos conquistados y su afición, que permanece manteniendo con vida a casi un cadáver.

Vuelvo a reiterar que la explosión de Andrada es injustificable y que no se corresponde con la manera de ser del guardameta argentino. Incluso conociendo al capitán de la SD Huesca, al que ahora parece que le van a levantar una estatua, no se debe llegar a esa pérdida de control tan espectacular. Otra cosa es que todos sepamos cómo se las gasta Pulido y que, además, disfrute con ello.

Lo que ha hecho que mueva la cabeza de izquierda a derecha varias veces es leer el comunicado oficial de la SD Huesca en apoyo del capitán azulgrana. He elegido este párrafo para compartirlo con los lectores de este blog: “Desde la SD Huesca queremos, además, defender con rotundidad la honorabilidad, el compromiso y la profesionalidad que Jorge ha demostrado durante todo el tiempo que lleva formando parte defender esta entidad. Su comportamiento ha sido ejemplar tanto dentro como fuera del terreno de juego, actuando siempre con responsabilidad y respeto hacia compañeros, rivales, árbitros y aficionados”.

Y todo esto por los numerosos mensajes de pulidófobos vertidos en las redes sociales estos últimos días. Acudo a la palabra “respeto” concretamente. Lo lamento mucho pero si alguien considera que este futbolista es un adalid de la consideración, cortesía y deferencia, es que no lo conoce. Pero la SD Huesca ha vuelto a querer decir la última palabra en este juego de comunicados jugando a ser la víctima.

Ya fue desagradable que no permitiese un cupo de entradas para que el Real Zaragoza accediese a una zona determinada del graderío, mucho más que se intentase impedir la presencia de zaragocistas con bufandas y banderas de su club, siendo retiradas por suponer que iban a producirse luchas encarnecidas provocadas por un símbolo.

Fue desagradable el cachondeo que en un saludo a la afición visitante proyectó el Huesca el domingo por la mañana: “Bienvenidos, zaragocistas” en la parte superior de una imagen donde se mostraba la Plaza Luis López Allué. ¿Bienvenidos? ¡Si no se ha puesto ningún cupo de localidad les para ellos! Parece un broma pesada y maldita la gracia.

Y en el palco, dos zaragocistas con tanto amor a los colores blanquillos como el señorito Pulido o el señor Agustín. Fernando López, que se marchará de Zaragoza cuando termine la temporada, o el ínclito Mariano Aguilar, consejero por cooptación. Y para colmo, Tebas exigiendo casi la cárcel para Andrada, en otra innecesaria demostración de su protección por la SD Huesca y de su histórica proyección en contra del Real Zaragoza; la sanción máxima para Andrada, doce partidos más uno por la tarjeta roja.

El guardapalos argentino merece la expulsión y su acto de violencia ha sido reconocido por él mismo además de enviarle una disculpa en privado a Pulido. No hay que enterrarle vivo como desearían algunos zulgranas, ni tampoco llevarlo a los altares como un santo por parte del zaragocismo. Del mismo modo que a Pulido no hay que definirlo como la esencia del huesquismo. Ha ido convirtiendo su personaje en alguien que se mete en todos los líos y que provoca a los contrarios.

¿Qué pasa con Dani Jiménez, que agredió por la espalda a Andrada y cuya forma de actuar fue tan grosera como antideportiva? Cuatro partidos, la sanción mínima.

Y con todo esto encima, resulta que no se habla de haber regresado a la penúltima plaza, del fútbol sin esquema ni coraje del Real Zaragoza y que el descenso esté cada vez más cerca pese a la caída libre del Cádiz que nos mantiene con vida.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *