El Real Zaragoza de la Copa mola

El equipo de Ibai Gómez, más directo que nunca, sella su pase a la siguiente ronda en la primera parte con goles estelares de Pau Sans (2), Pinilla y el del esperado estreno de Joaquín Delgado

Ibai Gómez se equivocó en sus previsiones sobre el tipo de partido que se iba a vivir en el estreno de la Copa contra el Tudelano, pero lo hizo acertando de pleno en la planificación del juego, más directo que nunca para evitar un campo infame para el juego asociativo y de posesiones largas que distingue el método del entrenador bilbaíno en la competición doméstica. Con una alineación colmada de meritorios en busca de su espacio en el corazón del técnico, el Real Zaragoza esquivó el partido feo y complicado que se presumía con la actuación más divertida de la temporada. El Tudelano puso de su parte porque salió con un arrojo excesivo, y lo fue pagando a plazos ante un rival que hizo volar el balón por encima del centro del campo para que Cuenca, Delgado, Pau Sans y Pinilla se apropiaran las inmensas praderas que regalaron los locales. La caballería de los atacantes desmontó la frágil línea defensiva del equipo navarro con cargas veloces y verticales, desafiando un terreno en teoría imposible para el fútbol.

La primera parte fue suficiente para sellar el pasaporte a la siguiente ronda de la competición. Cuenca capitaneó los constantes desplazamientos aéreos, sobre todo de Tachi, una estrategia eficaz e inteligente que además se encontró con la inspiración individual de sus compañeros más adelantados. Una acción muy suya, de tenaz insistencia y altruismo, permitió que Joaquín Delgado rompiera con su maldición anotadora. Lo hizo con mucho estilo y con la sangre fría del ariete que conoce su oficio. Un penalti sobre Pau Sans lo transformó el punta y el propio extremo dinamitó la portería del Tudelano con un misil que pegó en el larguero y entró violento para hacer dudar si el balón había traspasado la línea a casi todos menos al árbitro. El cuarto de esa primera mitad de total superioridad en la que Anartz y el poste habían negado una diana a los navarros, se la inventó Pinilla pisando la cal del fondo: desde ese ángulo imposible incrustó la pelota en la red por el hueco del talento. En ese derroche ofensivo, la disciplina posicional de Monzón y la exuberancia física de Saidu, dieron a la medular el sentido adecuado.

Con esa diferencia abismal en todos los sentidos, al segunda parte, como suele ocurrir en contextos tan favorables, el Real Zaragoza midió más sus aventuras. Ibai, sin embargo, puso a jugar a Tobajas, Laken Torres, Lalo y Ratón, estos tres últimos debutantes en partido oficial. El Tudelano siguió a lo suyo y tuvo más pelota aunque sin llegada, expuesto a la calidad en las salidas de los canteranos, que disfrutaron de minutos y de ocasiones para aumentar el botín, dejando detalles de futbolistas dispuestos a algo más que a rellenar las convocatorias. Los chicos y los menos habituales hicieron una cirugía completa al partido «horrible» que suponía su entrenador, quien les dio su personal partitura para que demostraran que pueden formar parte de la orquesta principal. Ni uno desafinó, todo lo contrario, frente a un Tudelano que quiso poner su música sin apenas instrumentos para competir.

CD Tudelano 0: Iván; Coco, Marlone, Juanena, Pedrosa; Alonso, Ekhi, Zaka (Velez, minuto 67), Oiartzabal (Mora, minuto 62), Kevin (Gerard, minuto 74) y Alegre.

Real Zaragoza 4: Anarzt Peña; Gabilondo (Lalo, minuto 62), Tachi, Barrachina, Pereira (Escudero, minuto 46); Monzón, Saidu; Cuenca, Pau Sans (Tobajas, minuto 62), Pinilla y Delgado (Laken, minuto 62).

Goles: 0-1, minuto 11: Joaquín Delgado. 0-2, minuto 21: Pau Sans de penalti. 0-3, minuto 37: Pau Sans. 0-4, minuto 40: Pinilla.

Árbitro: Álvarez Rodríguez (colegio castellano leonés)

Incidencias: Partido correspondiente a la primera eliminatoria de la Copa del Rey disputado en el estadio Ciudad de Tudela.

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