A 3 puntos de un respiro, a 30 de la permanencia

La derrota del Huesca redondea los beneficios de la soberbia victoria como cierre a una birriosa primera vuelta que obliga a elevar el porcentaje de puntos del 31% al 45% en un segundo acto que exige fichajes de calidad y una portería menos vulnerable

La derrota del Huesca con el Córdoba (1-2) en El Alcoraz deja en tres puntos la distancia del Real Zaragoza con el 18º puesto que ocupa ahora la Real Sociedad B con 23 unidades, las mismas que el conjunto altoaragonés, por 20 de los blanquillos. El triunfo en El Sardinero redujo de seis a tres la distancia con esa posición, pero quedaba pendiente este resultado en el último partido de la jornada para saber, como así ha ocurrido, si se redondeaban por completo los beneficios de ese estupendo encuentro en Santander. La dificultad en números es menor en el tortuoso camino hacia la salvación, que ahora exige 30 puntos para sumar los 50 que en teoría permitirían esquivar la catástrofe. Ganar al Sanse el próximo sábado en el Ibercaja Estadio supondía derrotar a un rival directo y sumar seis de seis, una enorme ganancia cualitativa y anímica y seguir a la caza del respiro que sería salir del pelotón de cola, donde ha sido último con muy mal color cuando su juego era un desastre y también cuando empezó a emitir señales de competitividad. .

La primera vuelta ha sido birriosa, con una dulce guinda frente al Racing que confirma sobre todas las cosas que el Real Zaragoza tiene un gran entrenador, quien desde que vino, en las penas y en las escasas alegría, ha liquidado las sospechas sobre su figura de profesional inexperto con una pulcra interpretación de lo que tiene en la plantilla y cómo operar en el aprovechamiento de cada pieza y en la estrategia adecuada para cada compromiso. Sobre un escenario apocalíptico que dibujaron Gabi Fernández y Txema Indias, el técnico ha buscado y encontrado el soporte físico y el táctico como principales motores de un vestuario sin talentos. Las titularidades el domingo de Gomes y Saidu, dos jóvenes canteranos fuera de sus posiciones, y de Cuenca por delante de Radovanovic, Sebas Moyano y el ausente Valery, son la máxima expresión de hasta qué punto el entrenador se ajusta mucho más a las necesidades de su equipo que a futbolistas que habían llegado en verano para marcar diferencias y no lo han hecho ni en  pintura. Hombres y no nombres. Pomares, indiscutible, ha perdido protagonismo en beneficio de Tasende. De Akouokou no quiere saber nada, por Aguirregabiria y Paulino, lesionados, no ha derramado una sola lágrima. A Dani Gómez y Bazdar los ha metido en la nevera sin temblarle el pulso.

Sellés se ha equivocado en el camino, en el aprendizaje de lo desconocido en el túnel del pánico y, lo más importante, lo va reconociendo día a día alejado por completo de la soberbia de la autoría e implementando lo que pide el guión en cada obra. Recuperó a Kedid Bare de caudillo, se decidió por Andrada pese a que Adrián rendía con corrección, se olvido del Guti mediapunta y dio a Francho el lugar donde su vuelo es más alto. Soberón y Kodro son sus delanteros, pero al cántabro lo dejó en el banquillo este fin de semana en beneficio de un Moya casi siempre bajo sospecha para que el bosnio hiciera posiblemente el partido de su vida con tres goles. A Sebastián lo sentó porque no estaba bien… Con su espléndida capacidad de lectura de los partidos durante los ensayos y cuando se ponen en marcha y hay que improvisar, el técnico ha formado un ejército sin galones que lucha sin tregua y sigue al dedillo las directrices establecidas. Posiblemente Sellés sea el mejor propietario del banquillo en décadas, y aquí, en la comparativa, sí que no importa la categoría en la que se compite.

Ese trabajo de orfebre silencioso pero determinado y determinante del preparador y la cercanía de esa puerta de salida, una tregua y en ningún caso la paz, necesitan sin embargo el respaldo absoluto de la dirección deportiva o de quien corresponda, porque en este club se desconoce quién porta la autoridad, para conseguir en este mercado de invierno aún en blanco para el Real Zaragoza seis futbolistas (se habla de que solo tiene previstos tres) para dejar de jugar con fuego en una segunda vuelta que pide elevar el porcentaje de puntos hasta el 45% cuando lo cosechado ha sido el 31%. Dos centrales, dos laterales, un centrocampista de porte, un extremo y un delantero. Los riesgos siguen muy latentes en un equipo que es penúltimo y cuya portería es la segunda más vulnerable del campeonato con 34 tantos encajados, con tan sólo tres partidos si recibir un gol, síntomas de la que enfermedad no se ha erradicado. Sellés puede parecer Dios, pero no lo es aunque haya hecho milagros.

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