Pío, pío, qué frío

El complejo de inferioridad está muy sobrevalorado. Sirve como excusa que nos ponemos antes de recibir la herida. Es fácil sentirse inferiores. Lo difícil es comportarse con dignidad, sabiendo que lo somos. Es muy habitual que quienes se muestran como superiores, oculten su incapacidad haciendo ostentación de lo que carecen. Sigue leyendo