El Real Zaragoza busca ser el loco más cuerdo

Las derrotas del Cádiz y del Valladolid permiten al conjunto aragonés situarse a un punto de la salvación si gana a un revoltoso y colista Mirandés que quiere sumarse al jaleo de la permanencia

Por abajo nadie tira la toalla aunque tenga la mandíbula cosida a guantazos. Ayer, el Córdoba salió de su crisis venciendo al Cádiz (1-3) y la Cultural se impuso al Valladolid (1-0). La lucha por la salvación se ha convertido en un combate de locos y el Real Zaragoza intenta ser el más cuerdo. Esta noche recibe al Mirandés (21.00) con la posibilidad de quedarse a un punto de la salvación que marcan los gaditanos y a dos del Pucela (a la espera de lo que haga el Leganés en Almería) si derrota a los jabatos, un equipo revoltoso y colista que quiere sumarse al jaleo de la permanencia asaltando el Ibercaja Estadio. A estas alturas, la competición de los más necesitados está en llamas y un solo gesto de relajación o suficiencia te calcina hasta las cejas. Hace bien David Navarro en advertir al zaragocismo de que nada está hecho mientras la clasificación diga lo contrario al final del curso, y cuando avisa que ojo con el Mirandés es porque sabe perfectamente que el fútbol de los burgaleses tiene osadía y argumentos como para amargarte el día. En cualquier caso los bombazos del Carranza y del Reino de León mandan un mensaje alentador a los que van a rebufo: conservar la categoría no va a estar tan caro como se creía, seguramente por debajo de los 48 puntos. Todo un alivio para los más descolgados.

El Real Zaragoza estaba en la celda más siniestra del manicomio antes de que David Navarro se hiciera con el equipo. La terapia del choque del técnico ha sido llevar al paciente de la mano sin someterle a más presiones que no fuera el cariño por sí mismo y a pedir el apoyo incondicional de la familia. Deportivamente se ha encontrado con Rober, un chiflado autodidacta que por fin ha descubierto que en su delirio napoleónico había un ejército real que dirigir, y sobre la mejor versión del extremeño en su carrera ha construido un bloque que juega en positivo, no se rinde y se ha reconciliado con el balón. Tres triunfos y un empate en cinco encuentros ratifican el éxito plan del entrenador al menos para sacarlo de las tinieblas y colocarlo ante la opción más próxima que nunca de poner de los nervios a todos los que le preceden. Para conseguirlo deberá batir al Mirandés, alcanzar los 37 puntos y amenazar los 38 del escacharrado Cádiz y los 39 del Valladolid (y posiblemente también los 39 del Leganés). La calculadora esta al rojo vivo y aunque por ahora todo sean especulaciones, el conjunto aragonés, todavía con la asignatura del gol pendiente, muestra el estado de salud más competitivo de los penitentes.

Los burgaleses son últimos. Están pagando esta vez su política de renovación al cien por cien de la plantilla cada campaña, de laboratorio donde futbolistas con proyección buscan la explosión para regresar a sus clubes de origen. Con 22,7 de media de edad, el más joven después de la Real Sociedad B, el Mirandés se juega hoy la que puede ser su última oportunidad de engancharse con la esperanza de seguir en Segunda. Engaña su posición, si acaso justificada por su fragilidad defensiva no por un constante derroche de arrojo ofensivo que personalizan mejor que nadie el desparpajo del espanyolista Javi Hernández y la inspiración del veterano Carlos Fernández, un trotamundos propiedad actual de la Real Sociedad que con 13 goles es el cuarto mejor artillero de la categoría junto a Dubasin y Gorka Carrera. No es un farolillo rojo cualquiera el equipo de Antxon Muneta y merece tanto respeto como en su día lo tuvieron Almería y Racing. Tres jornadas consecutivas sin perder y con la iniciativa por bandera, los jabatos no claudican aunque su tesitura sea la más compleja.

David Navarro recupera para esta cita a Insua y Aguirregabiria después de que hayan cumplido sus partidos de sanción. Pinilla, baja en Leganés por una gastroenteretis, podría entrar en la citación según las últimas sensaciones que tenga hoy. La buena actuación de El Yamiq y Rado en Butarque puede que deje a Insua en el banquillo, aunque el gallego tiene toda la confianza del entrenador y no extrañaría que volviese en lugar del serbio. El lateral se hará cargo de su puesto después de la notable aportación de Sebastián y el resto de la alineación, con Cuenca y Moyano en ella si Pinilla no llega al cine por cien, será la misma que arañó un punto de Butarque. Navarro ha mostrado su preocupación y sobre todo su indignación por el escaso margen de tiempo de recuperación entre el partido del jueves y el de este domingo, además de haber dispuesto de 48 horas menos que el Mirandés para preparar el duelo. Aunque le asista la razón, no servirá de excusa frente al tribunal de una liga sin ley. El Real Zaragoza presenta como aval la serenidad y personalidad adquiridas desde hace un mes para de ponerse frente a la puerta de salida del frenopático. Es el más juicioso, esta vez contra un Mirandés que pretende apretar la camisa de fuerza.

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