El Real Zaragoza se engalana para su funeral

El Albacete pulveriza a una miniatura futbolística cada vez mas ajena a esta categoría por juego, calidad y carácter en su ruta despejada hacia el descenso (2-0)

Tenía que ganar en el Carlos Belmonte y acabó perdiéndolo todo, el partido y la dignidad. También a Kodro y a Guti, que se fueron lesionados con, posiblemente, peores noticias para el centrocampista, cuya doliente rodilla dijo basta en un balón dividido. La salud del Real Zaragoza, también la futbolística, hace mucho tiempo que se estudia muy cerca de la morgue, y los diagnósticos coinciden en que esta vez sí, esta vez el descenso a Primera RFEF va a ser inevitable porque, además, en la ventanilla de los milagros ya no queda nadie para atenderle. Rubén Sellés le quiso poner colorete a la palidez de los partidos contra Real Sociedad B y Castellón con seis novedades en la alineación y el debut de Rober, uno de los dos fichajes que Txema Indias ha hecho en un mercado invernal que hiela la sangre por la irresponsabilidad del director deportivo y de esta propiedad de dueños desvergonzados. El técnico entregó la batuta a Akouokou, rescató a Sebas Moyano y dio los laterales a Aguirregabiria y Sebastián. El encuentro acabó con Bakis en punta, Keidi Bare donde el marfileño había dado un extenuante recital de entregas hacia atrás, Barrachina de lateral izquierdo, Lucas Terrer y Saidu de central después de haberse quedado en el banquillo en favor de Tachi. El Real Zaragoza empezó a trazar líneas abstractas e incomprensibles y terminó distribuyendo por el césped garabatos propios de un niño en el parvulario. En Albacete se engalanó, muy elegante por cierto, para su funeral.

El equipo de Alberto González lo desmenuzó en los primeros cinco minutos. Le tenía tomadas las medidas y se lanzó a la caza con voracidad, velocidad y vehemencia. En la escala de la naturaleza de esta categoría, el Real Zaragoza fue una liebre lisiada huyendo de una manada de hienas bien coordinadas y amaestradas en la presión alta, en la toma de decisiones adecuadas para dar el zarpazo definitivo. Activo, feroz en las luchas sin dueño, vertical y ambicioso, el Albacete desmontó el andamio defensivo de su rival con una facilidad pasmosa. Valverde burló a cuando y como quiso a un Aguirregabiria de vuelta al once pero a miles de kilómetros del encuentro. En el primer gol y en el segundo sin que el resto de sus compañeros supieran o pudieran resolver el agujero del lateral derecho, mientras en el izquierdo resistía Sebastián de nuevo fuera de lugar por las ausencias de Tasende y Pomares. El caos, aunque se representó en las acciones de los dos tantos, alcanzó a todo el Real Zaragoza, incluido su entrenador, cada jornada más superado por una plantilla sin talento alguno que en este desplazamiento ni siquiera compitió para sacar del centro del campo. Lo que le había resultado para ganar y empatar en sus cuatro últimos viajes, no darse por rendido en las peores circunstancias, se esfumó en el Belmonte. Cabizbajo, cobarde y arrugado con el esférico en sus pies para elaborar la nada cuando el Alba le cedió la posesión a conciencia y a un Guti paquidérmico, no halló ni a Francho, que pareció tirar la toalla encajonado en un pasillo que le robó Rober y desde donde sus centros fueron un clamor a la imprecisión.

El gol que inauguró el marcador, en el minuto 4, explica el trastorno general que sufre el Real Zaragoza. El Albacete seccionó el área con un centro de lado a lado y Gaméz centró para que cabeceara a placer Agus Medina. Los centrales ejercían de laterales y los laterales de centrales en la culminación del absurdo defensivo. Los manchegos administraron esfuerzos después de que Medina no acertara a embocar otro pase que sobrevoló el espacio aéreo de Andrada, totalmente desprotegido, pero en ningún momento concedieron el más mínimo espacio en las proximidades de Mariño, que no intervino hasta la segunda parte en un tiro de Bakis que impactó contra su cuerpo y en otro lanzamiento lejano de Saidu. Justo después de que el turco fallara su ocasión para empatar, Valverde y Aguirregabiria, a cuyo lado Fran Gámez se asemejó a Cafú, emprendieron un esprint que el extremo ganó con insolente facilidad para que su pase lo rematara Jefté en el minuto 56. Un contragolpe quirúrgico, de los que ni en sueños fabrica este Real Zaragoza sin cambios de marchas, a piñón fijo y de aburrida pedalada.

Sellés intentó maniobrar como en otros partidos a contracorriente. Es un especialista en esta faceta. También, poco a poco, en desorientarse con algunos experimentos como el de Akouokou aunque Bare dé muscularmente poco más de sí. La parsimonia del marfileño colaboró a acentuar la falta de aroma ofensivo. Rober quiso gustar en su estreno sin lograrlo y Sebas Moyano, ambos los más cercanos a un Kodro tocado, se empalagó de buenas intenciones en lugares intrascendentes. El Real Zaragoza que tiene la zona de tres cuartos como final de trayecto de su previsible viaje, finalizó descabezado, con los chicos de la cantera (¿Moya, Dani Gómez…?, por favor) sufriendo lo que no les corresponde y amenazado de recibir una paliza mayor que Andrada evitó ante un testarazo de Jefté. Debía ganar en esta miniliga de cuatro partidos que comenzaban hoy en Albacete y encajó una derrota que le deja temblando contra Éibar, Cultural y Andorra. Txema Indias ha vestido de luto a este equipo para asistir a su propio funeral. No hay nada de dramático para los ejecutivos o consejeros, cuyo desprecio hacia el club es histórico. Disfruten del esperpento de Jorge Mas y Juan Forcén, el dúo sacapuntas de una institución cuya alma se vendió al diablo. Y todo acreedor viene a cobrarse su deuda, en este caso dejar a esta ciudad sin fútbol profesional.

Albacete 2: Mariño; Fran Gámez , Vallejo, Neva (Javi Moreno, 69’), Jonathan Gómez; Javi Villar, Pacheco, Meléndez (Capi, 85’); Valverde (Lazo, 69’), Jefté (Obeng, 69’) y Agus Medina (Puertas, 76’).

Real Zaragoza 0: Andrada; Aguirregabiria (Hugo Barrachina, 64’), Insua (Saidu, 52’), Tachi, Juan Sebastián; Paul Akouokou (Keidi Bare, 52’), Guti (Terrer, 78’); Francho, Rober González, Moyano; Kenan Kodro (Bakis, 52’).

Goles: 1-0, min. 4: Agus Medina. 2-0, min. 56: Jefté Betancor.

Árbitro: José Antonio Sánchez Villalobos (Comité Andaluz). Mostró amarillas a Paul (29’), Martín Aguirregabiria (33’), Carlos Neva (63’).

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