¿Emociones para disimular fisuras?

Los movimientos que ha hecho el Real Zaragoza en el mercado de invierno se deben calificar ahora como buenos, malos o regulares. Y rematar la nota si acaso cuando acabe la temporada, visto el rendimiento de los implicados. Lo digo porque ya hemos vivido el “Cordero es un crack” y, unos meses después, el “Cordero vete ya”. Es parecido a los cambios que hace un entrenador durante un partido, cuya conveniencia o no requiere mayor porcentaje de análisis en el instante en que se hacen y no tanto al final del desempeño de un juego sujeto a cientos de variables que condicionan la aportación individual.

En ese sentido, no me disgusta cómo ha manejado la situación el club aragonés, aunque queda al descubierto que ha utilizado el tema emocional, la manta del corazón para arropar maniobras que dejan alguna fisura sin curar. Hablo de los casos que atañen a Cristian, Azón y Guti.

En cuanto al portero argentino, siempre quedará el borrón de que no haya podido despedirse en el campo. Alguna opción hubo, pero Víctor Fernández no la contempló. Estoy seguro de que el homenaje que le hará el club el próximo partido en casa y el hecho de que permanezca como trabajador de la entidad harán que la afición vuelque sobre el rosarino todo el cariño y agradecimiento que merece.

Con Azón, las cifras que se publican de traspaso al Como italiano por un futbolista que terminaba contrato en junio delatan una operación magnífica. Otra cosa es cómo se cubra la ausencia del canterano, máximo goleador del equipo y, sobre todo, un enorme trabajador de defensas que potencia a todo compañero que le rodea. Se entiende que por él ha llegado Dani Gómez, cuya trayectoria es muy notable. No obstante, el gol blanquillo tendrá mucho que ver con la completa recuperación de Bazdar y Soberón, y lo que puedan seguir aportando Sans y Liso.

Lo de Guti es el efecto lágrima por excelencia. Que volviera a lesionarse de gravedad en el primer retorno a la Romareda fue un golpe muy triste para un chico muy querido por la grada. Esta segunda vuelta refleja zaragocismo y ansia de recuperar su mejor momento. Cambiarlo por Aguado (y esto ya es una opinión muy personal) me parece estupendo porque pienso que es un perfil más completo de centrocampista.

Tema centrales. Es obvio que es la línea más floja del Zaragoza. En este sentido, estoy convencido de que el míster, Miguel Ángel Ramírez, contará con Kervin Arriaga, fichaje de principios de este mercado, para reforzar esa posición defensiva, tanto si parte con línea de cinco como de cuatro en la pizarra.

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