Mientras gran parte del zaragocismo se rasga todavía las vestiduras por las decisiones arbitrales de
Luis Mario Milla Alvendiz, un penalti de Nieto que el colegiado no detectó pero el VAR sí y la expulsión de Cristian que el portero primero, evitando el aplauso socarrón modelo Vinicius, y el árbitro después, con un poco más de mano izquierda, pudieron eludir, pasó desapercibido que el Real Zaragoza volvió a jugar su vigesimosegundo partido con uno menos antes incluso de que el portero recibiera la segunda tarjeta. Fran Escribá tiene muy poco donde elegir cuando sus futbolistas de confianza, no más de 13, se le rompen o se funden físicamente. Frente al Las Palmas, la lesión de Giuliano le obligó a poner a Puche, un tenaz secundario, pero que Gueye volviese a ser la alternativa a Azón igual que en el encuentro de Ipurúa, ya no hay abogado capaz de defenderlo. No confía en Pau Sans porque, según su teoría, está muy verde, cuando el senegalés aún no se ha caído del guindo y estorba más que colabora. Por muy poco que dé el juvenil, siempre será un potosí comparado a lo que ofrece el africano, un vergonzoso número circense que abochorna al espectador, deja al equipo en inferioridad y señala al entrenador en este caso como sumiso funcionario de una orden superior.
Escribá, en su debut, quiso recuperar para la causa a Gueye entregándole su cariño en público y después la titularidad en la Copa frente al Diocesano. En el descanso activó el protocolo de urgencia y prescindió del delantero por su espectacular repertorio de limitaciones, mucho más allá de una falta de aclimatación a la ciudad, el idioma o el cierzo. Simplemente el fichaje estrella de la temporada no le pegaba a un tanque, algo que ya había descubierto sin gran observación Juan Carlos Carcedo, quien le había buscado un lugar en el once ante el Villarreal B y el Granada. Con el nuevo técnico, ha entrado con calzador en las alineaciones de los encuentros frente al Villarreal B, donde con un 2-0 en contra fue relevado para acabar remontando, y en los dos citas empatadas ante el Albacete en el Carlos Belmonte, donde jugó su único partido completo, y en La Romareda. El resto de su aportación ha pasado ya a la historia del revulsivo menos productivo del Real Zaragoza, incapaz ya no sólo de marcar un solo gol, sino siquiera de crear más de ocasión y media, dar un pase en condiciones o aportar alguna solución táctica. Entra al campo y automáticamente el conjunto aragonés se planta con diez. Ocurrió ante el Eibar que se quedó con nueve en La Romareda y en Ipurúa, de nuevo con los guipuzcoanos con uno menos por al expulsión de Vadillo.
642 minutos, una media de 29 minutos por encuentro, para perder con Lugo, Mirandés, Racing, Granada, Andorra, Alavés, Diocesano, Leganés y Málaga, ganar a Villarreal B en dos ocasiones, Ibiza y Granada, y empatar con Eibar y Albacete por dos veces, Ponferradina, Lugo, Huesca y Las Palmas. En ninguno de los casos, de principio o disputando un solo minuto desde el banquillo, Gueye ha dejado sobre el campo algo positivo. Muy al contrario, un sector de la afición ha mostrado su disgusto e incomprensión del porqué se insiste poco o mucho en un futbolista de maneras esperpénticas y aprovechamiento nulo, a un fracaso sideral del grupo inversor que no sirve ni de atracción de feria. Escribá, con todos sus méritos intactos por haber logrado un grupo competitivo y digno, carece de excusa alguna para exponer al Real Zaragoza a los riesgos que implica complacer al almirantazgo de las sinergias. Pero, claro, es más fácil sacudir al árbitro tenga o no sus razones, el deporte nacional, que apuntar al escándalo de la operación Gueye.
Dije, al principio, sobre el fichaje de Makhtar Gueye que debería de investigarse por parte de las autoridades competentes, habida cuenta del pago acordado por el R. Zaragoza con el KV Oostense, ya que se hace muy difícil creer que se trate realmente de una operación futbolística. Makhtar Gueye (4-12-1997, Dakar, Senegal) llega libre en 2018 del US Gorée al Sant Etiene para jugar en el Sant Etiene B. En 2019 el Sant Etiene lo presta al AS Nancy siendo, entonces, su valor de mercado 350 mil euros (Fuente: Transfer Market.com). Desde entonces hasta que llega al R. Zaragoza prestado por el KV Ooestense, Gueye se revaloriza 2,15 millones de euros (Fuente: Transfer Market.com). El coste del préstamo por M. Gueye ronda el medio millón de euros, con la salvedad de que si hubiera habido ascenso, el R. Zaragoza se hubiese visto en la obligación de abonar al KV Oostense la cifra de 3 millones de euros. Todo esto por un futbolista que en 95 partidos ha marcado 33 goles, es decir 0,347 goles por partido, no llegando siguiera a medio gol por partido. Actualmente, se estima por las mismas fuentes citadas que su valor de mercado ha podido descender al rededor de 1,10 millones de euros. De todas formas no sé si llamar a esto una burbuja financiera o simple y llanamente un disparate de tomo y lomo imposible de digerir. Señores, este jugador, a quien no culpo, no tendría sitio en nuestro fútbol ni en un Regional Preferente. ¿Pero que sinergias son estas?, ¿qué amiguismos o favores andan en juego? Desde la llegada de la nueva propiedad no ha habido transparencia, ni el número de fichajes que hacían falta, en cambio si un mal director y errores de bulto. Mucho se habla de un fabuloso futuro pero con lo que estoy viendo…
Simplemente soy un seguidor /sufridor de nuestro REAL ZARAGOZA. Desde que vi los diez primeros minutos de Pape Gueye dije que eso era un desastre y que tenía hechuras de primera regional . Los siguientes partidos no hicieron más que confirmar la desastrosa primera impresión. Mi pregunta es que , yo que no soy ningún experto en fútbol ( y como yo la mayoría de aficionados ) , sacamos esas conclusiones en poco rato , que hicieron el Director Deportivo y sus ayudantes para que nos engatusaran semejante fiasco? Solo hay dos opciones , o son malos , malos , malísimos en su cometido o la otra opción es más zafia y sucia y no me atrevo a comentarla . Quiero pensar que es por la primera opción y ello debería llevar a pedir responsabilidades a ese Director Deportivo