Los siete goles que ha firmado el bosnio, uno en Copa y todos al primer toque, han sido dentro o en el límite de un espacio donde el delantero mejor se expresa
Kenan Kodro salió de El Sardinero con un balón bajo el brazo, simbolismo que premia al autor de tres goles en el mismo partido. Suyos fueron todos los tantos del Real Zaragoza y se puede decir que también tres puntos que permiten al conjunto aragonés tomar aire para una segunda vuelta en la que deberá confirmar la permanencia por la que lucha. El bosnio fue el jugador más feliz del mundo en un encuentro donde el optimismo no cotizaba salvo para Rubén Sellés, un entrenador que siempre acepta todos los desafíos a los que se enfrenta su equipo, aunque sea siendo último y el rival reine en la cima de la clasificación. El punta, único el futbolista que siempre ha sido titular desde que el técnico valenciano relevó a Gabi Fernández, quien antes le incluyó en el once en dos ocasiones frente a Albacete y Ceuta, asumió en esta ocasión toda la responsabilidad ofensiva al quedarse fuera Soberón, su pareja de baile que se sentó en el banquillo por bajo rendimiento y por un plan que perseguía reducir los espacios de pensar al Racing y administrar las salidas con el mayor provecho posible. El Real Zaragoza tradujo a la perfección esta estrategia principalmente porque Kodro estuvo sublime.
La eficacia rematadora estaba siendo una auténtica pesadilla para el Real Zaragoza. Anoche, mientras José Alberto lloraba la ausencia de un 9 y Sellés lo aprovechaba para mutilar a un adversario sin soluciones frente a la cordillera humana formada delante de Andrada, el Real Zaragoza corrió en busca del suyo. Kodro, esta vez menos en la función de hombre boya y más centrado en el papel de receptor de los pases laterales, halló el ecosistema perfecto para sus características, que son las de un artillero que huele la sangre lo más cerca de la portería rival. Tan cerca que el hat-trick, el cuarto de su carrera profesional y el más rápido, en solo 65 minutos, tras los que consiguió hace justo un año con el Gaziantep FK ante el Istanbulspor en la Copa de Turquía, en la clasificación para la Europa League con el FC Copenhague en agosto de 2018 y con el Grasshopper en abril de 2018 en la en la Superliga suiza, lo rubricó sobre el aliento de Ezkieta. El primero vino de un rechace, al que acudió como un felino, y el segundo y el tercero partieron de las asistencias desde ambos costados de Francho y Tasende y de una resolución que confirmó su habilidad para finalizar al primer toque.
Kodro suma ya siete goles, uno en Copa frente a la Mutilvera, y todos tiene algo en común: han sido al primer golpeo, sin mediar más palabras. Se puso en órbita en Almería en una pelota que no atrapó Andrés Fernández a lanzamiento de Pinilla. Allí estaba con la mandíbula para atrapar el 2-1 que acabaría en derrota de los aragoneses (4-2). Aguirregabaria le puso una centro de lujo dentro de su coto de caza para el 0-3 en Mutilva, pero fue a partir del choque con el Leganés en el Ibercaja Estadio cunado asomó su mejor versión. Francho se giró para colocar el esférico en su cabeza, inmisericorde en el vuelo y en los gestos para batir a Soriano, establecer el empate que finalizaría con un triunfo por 3-2 sobre los peineros. La semana pasada, su otro doble escudero, Tasende, le envió un telegrama aéreo al que Kodro –aquí necesitó dos intentos– respondió con un frentazo que paró Horkas pero cuyo desvió ya no perdonaría el actual Pichichi del Real Zaragoza a centímetros de la red. Luego tuvo la victoria, que se le enredó entre las piernas y permitió a los canarios lanzarse a por los tres puntos que consiguieron. En el área pequeña se ha hecho grande.

Desde el último descenso, solo tres jugadores habían firmado un hat-trick en el conjunto aragonés. Marc Gual, Borja Iglesias y Giorgi Papunashvili. El primero en un 0-3 en el Nuevo Arcángel el 28 de abril de 2019, el georgiano en un 4-1 ante el Albacete el 20 de mayo de 2018 y el actual futbolista del Celta para derrotar al Valladolid (3-2) el 27 de mayo de 2018. Kenan Kodro, un trotamundos de 32 años formado en la cantera de la Real Sociedad, donde en el filial tuvo a su padre, Meho Kodro, de entrenador, vivió su etapa más participativa en Osasuna, para apenas dejar huella en Athletic y Valladolid. Entre medias pasó por Mainz, Grasshoppers y Copenhague antes de acabar en Hungría, su particular paraíso. Cedido por el Ferencvaros hasta junio, en Santander portó un martillo con mucha clase y una contundencia bárbara y bienvenida para un Real Zaragoza que a través de Sellés está explorando las virtudes con lupa y explotándolas de sus héroes, que no lo son pero tendrán que parecerlo como Kodro.
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Es una victoria en el campo del líder de #LALIGAHYPERMOTION.
Es Kenan Kodro dando el triunfo al @RealZaragoza en Santander. | #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/Km82Zm8hbU
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) January 10, 2026

