Si David Navarro pretende que la cita de Cádiz implique un punto de inflexión, lo tendrá más fácil si incluye el sensible estado emocional del futbolista, que acaba de perder a su madre, para que el grupo siga esa luz. El Yamiq, baja de última hora
Cádiz, como antes otros partidos y destinos, ha sido presentada ahora con prudencia pero sin velos por Arantegui, Navarro y el club como la puerta al paraíso de la salvación de un Real Zaragoza condenado por mil crímenes. No, la competición no va a liberar a Barrabás del descenso. Concentrarse en el día al día, no hacerlo con la clasificación y pensar en las victorias que restan son algunas de las claves presentadas para atrapar la utopía. Entre todos los argumentos presentados, ninguno con la razón de avalista, el técnico interino centró su extenso discurso que esta en compleja situación lo más importante es jugar con el corazón, vestirlo con la camiseta, darle dorsal y que cada futbolista lata en su órbita contagiosa y caprichosa. Universal. Sin argumentos futbolísticos, y esta vez sin El Yamiq, baja de última hora por una lesión en la parte posterior del muslo que casi todo lo altera, la poesía más o menos elemental se ha hecho fuerte en un equipo con muy mala y prosaica salud. Como ya hizo Francho, el entrenador ha suplicado que hay que morir en el intento. Todos. A nivel personal, el mensaje se recoge, cómo no, pero no es sencillo pedir al vestuario que se deje la vida si quienes lo han construido olvidaron o no quisieron ponerle a la criatura ni talento ni un motor en el pecho para suplir la falta de calidad. Frío como un témpano, el grupo empresarial creó un trozo de hielo que ya es agua de lágrimas o lluvia de desesperanza entre la afición. Líquido son recipiente.
La revolución que se está gestando en el plano deportivo a corto plazo suena hueca y no muy sincera como pilar de futuro, pero la crisis del Cádiz, que ha perdido seis de sus últimos partidos, alimenta algo la confianza del director deportivo y los técnicos recién estrenados sobre que quizás haya un punto de inflexión este viernes en un encuentro de dinámicas terribles (20.30). También puede ocurrir lo contrario, lo más probable, que el equipo de Gaizka Garitano sea el afortunado en esta cita de desdichados, de despropósitos, entre el último y un conjunto andaluz en caída libre. ¿Una nueva oportunidad? Quién sabe, ¿Y luego el Almería, el Deportivo y el Racing? No son escalones, son muros imposibles incluso con la pértiga de una victoria en el JP Financial Estadio (antes Nuevo Mirandilla). Navarro, aun en su eventualidad y como ha hizo cuando tomó el mando por la fuga de Víctor Fernández, habla como alguien que ve otra oportunidad de sentarse en el sillón más allá de la última jornada y de la categoría que espera. No va a suceder, pero está en su derecho de pelearlo desde un conmovedor discurso modulado como un pregón de fábulas en primera persona.
En este estado de descarnada sensibilidad para despertar conciencias y volver a la victoria, sí hay un camino para conseguirlo, y no está el marco de las calidades, las tácticas ni en las frases de salón sino alojado en el epicentro de esa llamada a la hipersensibilidad como consecuencia de un hecho muy doloroso. Y no hay más luz para este equipo sombreado que tocarle precisamente el corazón con Hugo Pinilla ya no en la citación en la que ha entrado junto a Keidi Bare como gran novedad, sino en darle un puesto en la que sería su debut en la titularidad. Primero porque es un futbolista capaz para desanudar tensiones por su descaro y frescura y segundo porque ha dado una lección de valentía y zaragocismo como bien ha recordado el mismo Navarro. El domingo falleció su madre y el lunes se presentó en el entrenamiento. Estaba pendiente de viajar según estuviera su entereza después de una semana completamente nublada para sus 19 años. Y lo ha hecho. El chico, pese a todo, está atravesando esa nebulosa que cubre la pena y la incomprensión, un estado que le sitúa en otra dimensión, donde los vivos se refugian para intentar comprender, para homenajear, y el fútbol, estar con los tuyos, es un buen lugar de acogida. El Real Zaragoza y Pinilla se reclaman en Cádiz. Uno en busca de un milagro aunque no exista, el delantero, como ejemplo de fe y referencia de sacrificio para unos compañeros a quienes el canterano necesita.
Jawad El Yamiq no entra en la convocatoria para el partido ante el Cádiz CF debido a una lesión en la parte posterior del muslo. Regresa Keid Bare https://t.co/ZRt9uDTKFk
— Alfonso Hernandez (@alfonherndez) March 5, 2026

