Una alineación alienígena en el planeta más hostil

La multiplicación de bajas, hasta ocho, fuerzan a Sellés a inventarse un equipo contra el Éibar con los nuevos de protagonistas en una situación y un estadio de extremos peligros

La pizarra de Rubén Sellés será, hasta el comienzo del partido contra el Éibar (sábado, 18.30), uno de secretos mejor guardados de la historia de esta temporada. Nunca antes, y ha habido ocasiones y encuentros que han exigido imaginación y destreza, decidirse y sobre todo acertar con una alineación y un plan habían implicado un estudio tan profundo en un contexto de máxima dificultad. El entrenador lo tiene claro. Es el único, porque las opciones de elegir jugadores y estrategia se multiplican en la misma medida que la cantidad de bajas que se han producido a lo largo de este semana hasta sumar ocho, todas por problemas físicos: Pomares, Kodro, Guti, Keidi Bare, Moya, Bakis y Dani Gómez. El centro del campo es el que sale más perjudicado, pero no en menor medida la delantera, espacio para el que el entrenador sólo tiene a Soberón y Agada aunque ya ha anunciado que el nigeriano no está para salir de principio. Posiblemente tampoco el cántabro, recién recuperado de sus problemas en el sóleo, por lo puede optar por arriesgar y darle puesto en la titularidad o jugar sin un 9 de referencia.

Como cabe todo para afrontar este encuentro según ha reconocido el entrenador, la especulación es la única que tiene puesto fijo durante estas horas. El batallón de los caídos, la derrota en Albacete, el distanciamiento con la salvación y la reprimenda de Sellés por el bochornoso espectáculo de sus chicos en el Carlos Belmonte completan un cuadro en cuyo fondo no se distingue más color que el negro. Que el choque se celebre en el Ibercaja Estadio, donde sólo se han visto dos victorias en todo el curso, tampoco levanta el ánimo. Son las estadísticas del rival como visitante las que abren una ventana al optimismo. El Éibar, que pierde a una pieza clase como Corpas y que actuará con los mismos que se impusieron al Sporting, es el peor equipo en los desplazamientos con diferencia. Sin ningún triunfo y con cuatro empates en once salidas, ha marcado cinco goles, unos datos míseros que contrastan sobremanera con su espectacular solvencia en Iupura que le convierte en el mejor local del campeonato. En la rabiosa actualidad, el equipo de Beñat San José suma 13 de los 18 puntos que ha disputado, con un doble 1-0 consecutivo en casa contra Almería y Sporting.

En esta gincana que se presenta para el Real Zaragoza, los productos del mercado invernal van a adquirir protagonismo inmediato quieran o no, gusten más o menos o no hayan pasado por el control de adaptación. Sellés, se supone, recurrirá a los que llegan con kilómetros en sus piernas. El Yamiq estará en el eje defensivo y Larios, en el perfil izquierdo de la defensa. El otro que cuenta con serias posibilidades es Cumic, y Rober, y dentro de dinámica, compartirá ataque con Soberón si no lo hace solo. Agada y Mensah tendrán que esperar su turno. ¿Cómo se las maravillará Sellés para componer el resto de un conjunto que despliegue cierta homogeneidad y armonía? La otra garita de central podría ser para Saidu atendiendo a que Radovanovic regresa de un muy mal trago con el esternón y que Tachi no es muy de su agrado, pero si la puesta es por el serbio, el canterano saltaría a la parcela mediocampista junto a Francho, que dejará la banda por exigencias del guion. Si por contra el capitán tiene de pareja en el doble pivote a Akouokou, el ghanés se quedaría atrás. Uno de los extremos parece adjudicado a Cuenca, un soldado imprescindible para este combate, muy por delante de Valery. Como cabe todo, todo queda en cuarentena pese a que no halla muchas más combinaciones.

El encuentro se puede calificar al gusto, pero siempre dentro del marco de trascendencia que corresponde a un equipo que viaja penúltimo en la clasificación y que emite más señales que nunca de que el globo de la competitividad, a falta de talento y físico, se le está desinflando. Sellés lo ha percibido y se muestra intransigente con que un vestuario tan corto de recursos se dedique a sestear. Pero él no juega, y si sus órdenes dejan de calar, se corre el peligro de perder el único faro que alumbra aun con intermitencias en esta noche tan cerrada. Para este sábado le espera la confección de una alineación alienígena en el planeta más hostil. Necesita que le funcione todo, las novedades y los quedan en pie de la vieja guardia, la defensa incluido Aguirregabiria, una medular insólita y una delantera cierta o falsa. El Éibar no sabe lo que es llevarse todo el botín a domicilio, pero solo faltaría que el Real Zaragoza confiara su suerte a la desgracia ajena cuando arrastra más que nadie en Segunda. El primer partido después del mercado invernal es una examen inesperado de fin de curso para los alumnos que acaban de inscribirse en esta carrera infernal.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *