La SD Huesca exprime al máximo una actitud mucho más competitiva y los graves errores de un endeble Europa y su portero para regresar a la victoria con dos goles de Luismi y uno de Cristian y tomarse un calmante (3-1)
El destino final, que lo establecerá el tiempo y un rendimiento hasta esta fecha no aclara el futuro, no abre por completo las puertas de los favoritos a las seis primeras plazas para una SD Huesca que regresó a la victoria –no lo hacía desde la primera jornada ante el Sant Andreu– al imponerse al Europa con un resultado tan contundente como condicionado a la endeblez defensiva del rival. El equipo de Raúl Jardiel puso todos los ingredientes para romper con la sequía de triunfos, primero en la alineación, donde el entrenador recuperó para el once a Luismi y a Jimmy y dejó toda la responsabilidad ofensiva en la figura de Agustín Juárez, y después en una actitud mucho más competitiva, directa e impetuosa en los saltos a la presión en diferentes alturas del campo. Sin grandes lujos, una retaguardia solvente con Kembo a la dirección y Diego Gómez provocando constantes hemorragias por la banda derecha estrujó al conjunto catalán, atormentado en cada intento de sacar el balón jugado. Generó ocasiones por su cuenta para sentenciar el encuentro a la media hora, pero la definición es un asuntó que no se gestiona con el corazón, sino con el enfriamiento de las emociones y al calor de la calidad. Esa asignatura la tienen pendiente los altoaragoneses. De momento, la matinal del domingo se tomaron un calmante, subieron unos puestos y ganaron en confianza.
No hizo falta que se esmerara en la puntería. Nil Ruiz, el portero visitante, ejerció de buen samaritano y le regaló los dos primeros goles, dos errores que sus compañeros y su entrenador, Luis Blanco, a buen seguro se los recordarían en el descanso sin delicadezas. Luismi vio que el guardameta se entretenía con la pelota mirando al tendido y apareció por la zona muerta del retrovisor para anticiparse y marcar. A punto de caramelo del descanso, Nil Ruiz salió a despejar un balón con la mano generosa y el centrocampista se encontró el esférico y todo despejado para hacer el segundo. El Europa, que ni había tosido frente a Gazzaniga, se desinfló por completo. La segunda parte redujo la efervescencia de los locales, ya administradores del marcador, y se dejaron llevar, sin preocuparse por el dominio de un adversario inofensivo. Un buen posicionamiento, la energía atlética de Kembo y los cambios fueron suficientes para que la mañana transcurriera sin sobresaltos en El Alcoraz. La SD Huesca tenía los tres puntos en el bolsillo después de haber sufrido un calendario exigente con la paliza del Villarreal B como escandalosa señal de alarma, el terrible día con dos jugadores más en Jaén y entender que esta categoría es una guerra, sobre todo para una plantilla no tan espléndida como se pensaba.
La SD Huesca está por reconocerse, por hallar un estilo definitivo. La decisión de entregar los trastos de Djetei a Kembo ha sido fundamental para acabar con la histeria defensiva, para cerrar el círculo que cuidan con esmero Víctor García, Guillem Molina y Salva Ruiz. Que Luismi elija las marchas por delante de un Óscar Sielva aún a medio gas ha supuesto otro avance. Entregar el bidón de pólvora en exclusiva a Agustín Juárez para un ataque al que Sergi Enrich aporta experiencia pero poca velocidad podría ser otra de las soluciones si la segunda línea, como en esta ocasión, acompaña en el trabajo y la llegada. Queda pendiente qué ocurre con Douglas, un futbolista de nivel diferencial con quien Jardiel no termina de sintonizar. Le dio siete minutos tras dejarle sin participar en Teruel y el punta, ya con autopistas ideales para su la potencia de su zancada, se fue en solitario con una suficiencia pasmosa para entregarle el tercero a Cristian Herrera. El partido bajó el telón con una mancha en el expediente, dos tarjetas casi consecutivas para Salva Ruiz, que conllevaron la expulsión, y un penalti que transformó Gori Gracia mientras todo el Europa miraba de reojo a Nil Ruiz y su intolerable altruismo bajo los palos.
3-Huesca: Gazzaniga, Víctor García, Kembo, Molina, Salva Ruíz, Sielva (Douglas 84′), Jimmy (Gorostidi 61′), Diego Gómez (Iván Rodríguez 84′), Pascu, Luismi (Mario García 78′) y Juárez (Cristian Herrera 61′)
1-Europa: Nil Ruíz, Coto, Campeny, Cano, Edo (Mascaró 46′), Tito (Morales 73′), Gori, Teto (Cadenas 73′), Flavio, Sgró (Padillo 63′) y Khalid (Youssef 73′).
Goles: 1-0 Luismi 29′, 2-0 Luismi 45′, 3-0 Cristian Herrera 89′ y 3-1 Gori de penalti 94′.
Árbitro: Aimar Velasco Arbaiza (Colegio vasco). Amonestó a Edo 45′, Mascaró 63′, Gorostidi 65′ y Sielva 80′. Expulsó a Salva Ruíz por doble amarilla 90′ y 92′.
Estadio: El Alcoraz con 4.318 espectadores

