El delantero estadounidense del Castellón evita la victoria del Eldense, que reduce un punto la distancia con un Real Zaragoza que defiende bien hasta que Paulino marca en el 91 en un córner trufado de desatenciones (1-0)
Un tipo nacido en Illinois de origen filipino, formado en la escuela del Chicago Fire FC y que antes de aterrizar este verano en Castellón había tenido un paso fugaz por la MLS y más pronunciado por la USL Championship, la segunda categoría yanqui, evitó que la jornada acabara como el rosario de la aurora para el Real Zaragoza con su derrota en el Carlos Tartiere. El delantero del Castellón marcó el gol del empate para su equipo en el minuto 84, 13 después de que Llabrés adelantara al Eldense de penalti. Nick Markanich, que una vez fue citado por Filipinas para un entrenamiento, podría ser declarado socio de honor del club aragonés en función de cómo se desarrollen las dos últimas jornadas. Su tanto, por el momento, ha impedido que el equipo de José Luis Oltra se quedara a tan sólo dos puntos del conjunto aragonés en la lucha por la salvación, un escenario ventajoso aún pero demasiado corto para el delicado estado de salud psicológico de los futbolistas de Gabi Fernández, que aguantaron 91 minutos defendiendo como jabatos sin despeinar en ataque el área del Real Oviedo y que se distrajeron con Paulino en el segundo palo para bañar en oro una peinada de Alemao. Remaron hasta la orilla y se ahogaron en el habitual charco táctico, un saque de esquina. Ese tiempo en el que fue feliz frente al Cartagena le mostró la otra cara de la moneda.
La clasificación no asfixia gracias a lo acontecido en Castalia. Con cuatro puntos de colchón, el Real Zaragoza necesita un triunfo ante Deportivo o Castellón y fuerza al Eldense a ganar sus dos compromisos con Racing y Huesca, salvo que se lo quieran poner más fácil. La permanencia está a la vuelta a la esquina como premio a una temporada funesta que este domingo podía haberse vestido de luto sino fuera por Markanich. Gabi Fernández blindó a sus jugadores para que secaran al Real Oviedo. Y lo consiguió, gracias también a que Cazorla falló un penalti antes del desenlace final, con un trabajo colectivo enfocado a anular la personalidad del rival, incapaz de traspasar un bosque poblado de fieles soldados. Ni una sola vez salió de la maleza el Real Zaragoza, donde el equipo de Paunovic se enredó sin espacios. Ese acuartelamiento visitante y la espesura local para asaltarlo hicieron que hubiese que preguntar si Poussin y Aarón estaban en el campo. Los porteros no tuvieron que intervenir en toda la cita, ni en la pena máxima de Cazorla, que el centrocampista estrelló en el poste. Una mano involuntaria de Jair, procedente de su propio rechace, fue interpretada por el colegiado como merecedora de castigo porque el balón iba a puerta. El maravilloso mundo de las apreciaciones, la letra pequeña de la ley que una veces se lee y otras no se distingue. Como un pisotón a Pau Sans que clamaba los once metros.
Arriaga volvió en el lugar del sancionado Guti y Liso entró por Aketxe. La gran novedad sin embargo fue ver a Ares como enlace de Soberón, aunque en realidad flotara por diferentes ambientes ofensivos, casi siempre sin hacer daño aunque muy comprometido en la causa del cerrojo. La preocupación, claramente, era Hassan. Gabi le puso una doble vigilancia con Tasende y Liso que terminó por minar la influencia del marroquí, apenas visible en un par de desbordes al principio. Había orden, contundencia y dos equipos sin prisas, el Real Oviedo esperando su oportunidad y el Real Zaragoza negándosela, anclados ambos en un ritmo lento, sin profundidad, de respeto por lo que había sobre el tapete: la promoción de ascenso y la huida del descenso. La lesión de Lluís López en la primera parte la cubrió con garantías Vital, y de la de Tasende, ya cerca del ocaso, se encargó Clemente sin problemas pese a que Paunovic había retirado a Hassan para buscar en Paulino otros caminos más próximos a la habilidad que a la rapidez. Gabi también movió el tablero, pero sin mucho ánimo de victoria: Dani Gómez relevó a Soberón y Aketxe sustituyó a Liso. De repente llegaron aciagas noticias de Castalia: el Eldense se había puesto por delante.
Fueron 13 minutos de inquietud zaragocista. No se movía una hoja en el Carlos Tartiere, pero ya se sabe que al Real Zaragoza una brisa le sienta como un huracán. Y entonces Markanich marcó para el Castellón. La renuncia al triunfo y un plan ya inamovible hicieron que los últimos minutos se vivieran sobre el alambre, unos con la necesidad de ganar y otros con la de no perder y esperando a que finalizara el partido de Castellón sin más sobresaltos. Un saque de esquina, un toque de Alemao de cabeza en el primer palo y una entrada en solitario de Paulino en el segundo, ambos libres de cualquier marca. 1-0 y a esperar que el Eldense no hiciera saltar la banca. No estaría mal que Fernando López, el director general, le enviará a Nick Markanich una cestita de frutos de Aragón.
Real Oviedo 1: Aarón Escandell; Luengo, David Costas, Dani Calvo, Rahim; Sibo, Colombatto (Paraschiv, minuto 85): Hassan (Paulino, minuto 67), Santi Cazrola (Carrero, min uno 67), Portillo (Seoane, minuto 67); y Fede Viñas (Alemao, minuto 29).
Real Zaragoza 0: Poussin; Francho, Lluis López (Vital, minuto 19), Jair, Tasende (Clemente, minuto 74); Kervin Arriaga, Toni Moya; Pau Sans, Adu Ares, Liso (Aketxe, minuto 69); y Soberón (Dani Gómez, minuto 69).
Árbitro: De la Fuente Ramos, del colegio castellano-manchego. Mostró cartulina amarilla a , por el Real Oviedo; y a Kervin Arriaga, Pau Sans, Adu Ares y Toni Moya, por el Real Zaragoza.
Gol: 1-0, minuto 90+1: Paulino.
Incidencias: partido correspondiente a la jornada 40 de liga, disputado en el Carlos Tartiere ante la presencia de 23.089 espectadores, un centenar del Real Zaragoza.
Tal y como van las cosas es verosimil que la salvación nos la proporcione el Racing de Santander con una victoria en Elda. Podemos así jugar los últimos minutos bajo el riesgo de un gol que de la victoria al Deportivo en el descuento.
También tenemos una deuda importante con el Racing de Ferrol.
Hoy un aseado trabajo de contención y una nulidad absoluta en ataque.
El último tramo del partido estaban fundidos físicamente. Ya no bajaban los de arriba a ayudar.
Para qué queremos a Aketxe en el campo? Mejor en el banquillo a perpetuidad, no?
No se hizo el ridiculo, pero tampoco se percibio la transcendencia del choque en los portadores del león rampante, toca mareo semanal con la persecución arbitral MENTIRA y cortinas de humo con la desaparición de La Romareda, enseñanza deportiva el Oviedo necesitaba ganar el partido para seguir con su aspiración al ascenso directo y lo que transmitian sus jugadores era miedo, el fin de semana siguiente los pateadores (A VECES HACE DUELO EL POBRE BALON) zaragocistas aguantaran esta presión? y nada si sale bien a cantar el hinmo a capella, vuelta de honor de estos magníficos jugadores, esto es lo que queremos esto es lo que tenemos, estar pendientes de que un equipo como el Eldense si el Eldense nos salve.
El silencio nos haría cómplices.
Lo de siemre, blandi blub mental y derrota en el descuento cuando el rival apenas tiró a puerta. Se dice que la informática son ceros y unos, mientras el fútbol está compuesto por fase ofensiva y fase defensiva. En lo defensivo hubo decoro, pues en cada pase de los jugadores del Oviedo se hacía fuerte presión para evitar que combinaran y generaran juego. Pienso que en fase defensiva el R. Zaragoza hizo una buena labor, pero todo cambió tras reanudarse el juego una vez fue atendido Arriaga. Creo que esa pérdida de revoluciones, de concentración e intensidad perjudicó más al R. Zaragoza y, a partir de ahí, el Oviedo si bien no creó mucho peligro, sí que se hizo con el control del juego, que hasta entonces no se le había dejado. En el aspecto ofensivo, el R. Zaragoza estuvo romo y apenas tiró a puerta. Cuando todo parecía que iba a terminar en empate, que hubiera dejado la clasificación sin cambios, apareció la pájara habitual consumándose una nueva derrota, lo que dibuja la situación que vive el equipo al borde de la desaparición profesional, y otra humillación para el zaragocismo. Con respecto del episodio en el campo del rival, que se informó del gol del Eldense, no creo que por eso haya que montar un espectáculo si no es para tapar las vergüenzas propias, pues en tiempos atrás en la Romareda se informaba de todos los resultados que se iban produciendo. Si sólo se informó de este resultado, es un mal ejemplo para el “fair play”.