Una honra menos en Canarias

El cerebro nos protege de los malos recuerdos. Por eso tendemos a querer olvidar más las experiencias negativas que las positivas. Y a la memoria ordinaria le cuesta retroceder a los malos pasados. Otro problema son las vivencias traumáticas que afectan gravemente a la personalidad, que producen patologías tan serias como el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). Puede que estos días los aficionados suframos con intensidad el dolor acumulado esta temporada. Incluso que se sume al hastío de estos trece años. En psicología sabemos que el sufrimiento que provocan los recuerdos más desagradables lo superan mejor las personas más jóvenes. Ley de vida o, lo que viene a ser la evolución natural. Las nuevas generaciones se protegen del futuro por hacer, evitando reconcomerse con el pasado que les hemos dejado. A veces incluso del bueno. De ahí que se repitan errores mientras avanzamos. Una paradoja de la humanidad.

El Real Zaragoza acudió a Canarias para recoger el papeleo de su defunción. Llegó a las islas con el viaje de vuelta pagado para repatriar a nuestra tierra el cadáver. Aunque hubiéramos deseado una incineración natural en el cercano Teide. Pero la incomparecencia de la mayoría de los directivos, propietarios y componentes del consejo de administración del club, en la expedición al tercer infierno, no daba de sí para cometer un atentado ecologista contra la maravillosa naturaleza del archipiélago. Llegaron a Las Palmas para evitarse una hora de agonía y oficializaron el descenso a eso de las 19.20 h. una hora menos que aquí. No les sirvió de mucho porque los paliativos ya los llevaban de serie desde hace muchos años. De hecho, el que ejerce de presidente, se enteró del partido porque no entendía tantas menciones a su apellido. Una hora menos local, una hora de “más” aquí. Al final, el Zaragoza se resumía en una frase: “una honra menos en Canarias”.

A los aficionados nos toca ver cómo los dueños se reparten las culpas, las acciones o los despojos. Se mira, pero no se toca. Ese es el problema irresoluble de una situación en la que todos pedimos soluciones. Hasta los propios asesinos. No es ingenuidad sino desvergüenza. Porque ellos lo valen, lo poseen y lo manosean. Podrán intercambiarse algunos collares, pero los perros de presa no van a soltar el hueso del negocio de la Nueva Romareda. Y más si se la vamos a pagar gratis los ciudadanos. La entrevista de Natalia Chueca en el medio de comunicación más poderoso y cercano en Aragón a Juan Forcén, y las adineradas familias de siempre, así lo afirma. Sin pudor. El decoro se lo ha dejado este fin de semana con las flores que también hemos sufragado a escote para que la hostelería de Forcén se nutra de la palanca de Chueca. Lo mismo dice Azcón. “No preocuparse, está to pagao”. Aunque sea nuestro club, nuestro León, el que esté “apagao”, porque lo han dejado fundido. Somos los socios los que deberíamos demandar daños y perjuicios. Y en su lugar, vamos a pagarles sus beneficios.

Estos días ya estamos asistiendo a una auténtica proliferación de supuestas noticias que tapen los viejos errores. Ya se sabe que, en información, cuando tienes una crisis reputacional, o provocas una guerra o fomentas una inundación de novedades que no lo son para desconcertar y dividir a los cabreados. Se caldean ilusiones espectrales con algunos fantasmas con sábana santa y así no se ve el sudario del Zaragoza real que han dejado. ¿Se va Mas? Pero no el mandamás. Se convoca a espíritus legendarios, pero sabemos que las decisiones están en manos de los incendiarios. Se buscan apellidos con historia para esconder la histeria y la incapacidad ¿Quién hará de nuevo Lapetra de cartón piedra en esta etapa? Muchos gestos, pero no se mueven las acciones. Se pretende sofocar la revuelta buscando turcos sin cabellera, para que la afición no monte la pelotera. Inundación tras inundación, para evitar que saquemos la cabeza del lugar en que nos han asfixiado. La alcaldesa pide responsabilidades deportivas con pose de selfi político, en la misma foto que salen Azcón y Forcén jugando a los negocios del dedazo. Yo pago y tú te llevas el cazo. Con lo cerca que tiene a los dueños en el Consejo de Administración de la Nueva Romareda, y no es capaz de encontrar un momento para convocar este órgano y poner las cosas claras. ¡Ah, no! Que lo deportivo va (mal) por un sitio, pero fenomenal en el convite público a los explotadores tanto del nuevo estadio como de la afición de siempre. Como decía ayer en una emisora de radio Javi Hernández Aguirán sobre el comunicado que hizo púbico la propiedad: “Sacan pecho por haber puesto 65 millones de euros, pero les estamos invitando entre todos al 66% de un campo que ya va por 180 millones que antes lo iban a pagar ellos solos que iban a explotar durante 75 años y les invitamos a 130 millones de euros entre todos para que lo exploten todos esos años”. Cuando se juntan los hipócritas de la política y los vividores del dinero, o viceversa, el resultado siempre es el mismo. Pero atentos a todas las noticias, fichajes, cambios y recambios. Les garantizo que no les van a dejar respirar. Al menos hasta que llegue el mes que viene y el Mundial sirva para enlazar la angustia con la languidez. Porque ni a uno sólo de los seguidores zaragocistas nos hará ilusión que haya un campeonato del mundo de fútbol, con una subsede en nuestra ciudad, mientras nuestro equipo siga lejos de la dignidad futbolística. Eso sí, llegará agosto, comenzará la liga y, sin darnos tiempo, descubriremos que salimos de un año de mierda para comenzar una temporada en el barro en una era. Pero los dueños se aferran al becerro de su oro. El poder no cambia de manos. Como mucho, tras alguna pequeña discusión, las mismas familias se repartirán de otro modo las manzanas del negocio. Aunque estén podridas de codicia y carentes de sentimiento.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *