Fin de mercado para un ascenso directo muy remoto

El Real Zaragoza, que hoy ha firmado a Marcos Sangalli, el último de 15 fichajes, cuenta con una plantilla aún por explicarse en el campo que para ser campeona peleará al menos con siete rivales de igual o superior nivel

Marcos Sangalli, que firma por un año más otro opcional, ha puesto punto final a un mercado de verano cerrado por Lalo Arantegui con 15 fichajes (16 si se cuenta la desvinculación de Hansson por asuntos personales). El veterano jugador donostiarra de 34 años es, posiblemente, la mejor elección del director deportivo en la cirugía casi integral que ha realizado en un vestuario del que tan sólo Tachi y Cuenca formaron parte del primer equipo la pasada temporada. El lateral derecho, que ascendió el curso pasado con el Racing, es un futbolista que no sólo cubre un puesto que estaba seriamente herido cualitativa y cuantitativamente, sino que aporta su fiabilidad como pieza diferencial para la categoría, algo que el resto de las novedades no han demostrado en ninguno de los casos, pendientes todos de una evolución que se tendrá que traducir en el campo. La derrota en Tarragona se tomó con una displicencia amateur por Ibai Gómez y Ander Herrera, que salieron «encantados» y sin darle mayor importancia al resultado. Contra el Nástic, sin embargo, se constató la tremenda dificultad de la tercera división y que el equipo aragonés, que trabaja para ser dominador, fue sometido por sus errores defensivos y ofensivos. En el todo. Creó ocasiones a puñados, pero su gobierno del centro del campo expiró en rematadores que fueron incapaces de batir a Ayesa cuando consiguieron penetrar en el grueso muro catalán. El primer gol encajado sonrojó, y el segundo, también. De los cambios del técnico vasco para buscar el empate se escribe otro capítulo nada afortunado: dejó a Espiau sin participar y colocó a Ademo en la zona atacante para cazar balones aéreos.

No obstante, el Real Zaragoza se queda en observación. El golpe, pese a que se haya minimizado de forma interina, será grave en función de lo que suceda en el resto de la competición, no sólo en un partido. Westerveld, Anartz Peña, Gabilondo, Sangalli, Iranzo, Diego González, Escudero, Pereira, Herrera, Ademo, Rubén Díaz, Jardí, Ureña, Espiau y Delgado han sido los elegidos por Arantegui, quien al final, nada feliz, se ha visto condicionado por un presupuesto reajustado a la baja por la nueva propiedad. Frente al Antequera, el primer visitante del Ibercaja Estadio, deberían verse los primeros indicios de firmeza competitiva global de un conjunto señalado como favorito para regresar al fútbol profesional sin necesidad de promociones. El relevo en el eje central de Tachi y Barrachina por Iranzo y Gabilondo se antoja capital, así como la titularidad de Sangalli e incluso Pereira, físicamente más rentable que Escudero. Blindar la zaga es el primer mandamiento. De ahí hacia arriba asoma un popurrí al que Ibai Gómez quiere adiestrar para que haga del balón, a través del robo rápido o de la construcción, una arma letal. En ese espacio, con las ideas muy claras pero con su ejecución en fase agresiva y posicional en elaboración y sin descubrirse la capacitad goleadora real, se concentran 13 de los 23 jugadores del plantel. Herrera, Terrer, Cuenca, Jardí, Pau Sans y Delgado acorralaron y amenazaron a un Nástic agazapado a conciencia, apóstata de la pelota hasta que Segura se marchó en solitario para establecer el 2-0. Salieron para dar otro aire Vadillo, Tobajas, Ademo, Rubén Díez. Sin rascar bola se quedaron Saidu, Espiau y Ureña. El entrenador dice que ha dado con la clave sin haber tocado techo. La sensación es que a lo largo y ancho de esa parcela de sobrecarga de toques falta velocidad, determinación, desborde y puntería. Y que la garantía de los puestos doblados en cada posición encierra mucho de irreal.

El Real Zaragoza es un rompecabezas todavía. Dispone de argumentos para estar arriba en el campeonato, pero, a fecha de hoy, no de los suficientes para ser líder el último día. En la apertura del torneo se ha visto de todo (Príncipes de Paris ha visualizado siete encuentros completos) con la percepción de que al menos siete clubes están a un nivel similar o superior al aragonés. Muy pocos se aventuran a una presión alta e impera la prudencia, el contragolpe, las acciones a balón parado y el pelotazo en los, en teoría, más débiles. El Nástic hizo un aprovechamiento de sus escasas virtudes, precisamente regidas por esos preceptos. También el Antequera de Abraham Paz, que en su modestia se llevó por delante (3-2), tras el saque de una falta y de un saque de esquina, al mucho mas refinado Ibiza y su riqueza de recursos combinativos en tres cuartos con Pedro Ortiz, Genaro, Iker Varela y Manu Justo, y un lateral zurdo explosivo, Hugo San, autor de dos asistencias. El Teruel secó al Real Madrid Castilla (0-0) con un magisterio defensivo colectivo y un estelar Gallardo. Los cachorros blancos, que se fueron solo con un un punto de Pinilla, son palabras mayores. No van a andar muy lejos de las tres primeras plazas. Zarco detuvo un penalti a Rachad Fettal, ex Almería y relevo de Gonzalo en el filial. El murciano no tuvo su noche, pero a su lado Álvaro Leiva montó un espectáculo de todos los colores. La perla de la cantera del Algeciras mostró un amplio y endiablado catálogo de regates de alta escuela, con el meta del Teruel abortando su desatada ambición. Junto a él, Cestero, Manex Rezola Pol Fortuny, Alexis Ciria, una orquesta, con el gigante Nassei de guardaespaldas, central ex Granada fichado este verano por nada menos que 2 millones de euros.

El Atlético Madrileño no pasó de la igualada con el muy aseado Juventud Torremolinos (2-2), pero en los rojiblancos se intuye otro de los aspirantes a los cinco mejores. Marc Doménech, cedido del RCD Mallorca, tenía un gran reto por delante, cubrir el gran vacío que dejó el pichichi de la categoría Arnau Ortiz con sus 23 dianas, y lo hizo con un doblete. Le pudo, como ocurre con estos equipos de formación, no saber atar el resultado, y en un córner la cabeza de Emin Grozdanić evitó la victoria local de la escuadra que entrena Fernando Torres. Álvaro Santos, formado en las categorías inferiores del RC Celta que en verano de 2023 fichó por el Lommel SK belga, es otro nombre a subrayar. La SD Huesca se topó con un Sant Andreu superior, pero un penalti fantasma permitió a Óscar Sielva deshacerse (1-0) de un rival atractivo en su propuesta, con un ariete que ocupará más de un portada, Jaume Tovar. Los oscenses dejaron muchas dudas en su debut en cuanto a su calidad de vedette de la competición, si bien Raúl Jardiel cuenta con material para un crecimiento progresivo, con especial atención a Douglas Aurelio. El Villarreal B tiene pinta de vivir en las alturas. Su escuela de alumnos destacados que dirige David Albelda se impuso al Rayo Majadahonda (1-2) con dos tantos de un depredador con un gran disparo criado en el Europa, Albert García.

El Murcia, sin duda, será uno de los grandes rivales del Real Zaragoza. En el duelo más atractivo de la jornada doblegó al Hércules (1-2). Javi Moreno y el esloveno Flakus Bosilj, ex Hellas Verona y Castellón, fulminaron a los alicantinos… Bajada la persiana del mercado estival y con ese aperitivo para comprobar cuál puede ser el rendimiento y las propuestas de cada uno de los 20 equipos del grupo 2, el conjunto de Ibai Gómez puede quedarse corto para su objetivo natural, la vuelta inmediata al profesionalismo. Tiene mucha competencia y ha de señalar con más nitidez el camino y cómo recorrerlo. Siendo protagonista habrá dado un gran paso, la cuestión es si sus actores dan la talla para mandar en todos los encuentros. La Primera RFEF es de una exigencia brutal porque a diferencia de otras categorías, con cinco premiados y cinco descendidos, no hay espacios para treguas ni concesiones. Cada fin de semana es una guerra como le enseñó el Nástic.  Marcos Sangalli es un espléndido soldado.

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