La defensa recibe a Iranzo y González ante el Antequera y Vadillo entra por Jardí

Como agua de mayo se les esperaba y ya están aquí. Diego González después de recuperarse del golpe en la cabeza que recibió ante el Bilbao Athletic en el último amistoso de la pretemporada y de su baja por protocolo sanitario en Tarragona, y Rubén Irazo, quien entró en la citación del pasado fin de semana sin disputar un minuto, recién llegado en el mercado de verano. Son los centrales titulares con mayúsculas en los planes de Ibai Gómez tras la experiencia con Tachi y Barrachina, que no dejaron buenas sensaciones en la primera jornada y tampoco de cara al futuro. De la convocatoria de 23 se ha caído esta mañana Peter Ademo, que sufre un proceso febril.

El once del Real Zaragoza presenta ese par de cambios para recibir el Antequera en el estreno en cada de la temporada en el Ibercaja Estadio y un tercero significativo con la entrada de Vadillo en lugar de Jardí. El extremo catalán apenas ha dejado huella desde que vino y el entrenador ha considerado oportuno utilzar de salida al canterano, que lo hará por la izquierda para que Cuenca se desplace en esta ocasión a la banda derecha. Por el momento, ni Ureña ni Sangalli cuentan de principio por su periodo de aclimatación, aunque es muy probable que sumen minutos a lo largo del encuentro.

El conjunto aragonés se presenta en esta cita después de la inesperada y frustrante derrota en Tarragona, donde defendió de horror en los dos tantos encajados  y atacó con insistencia pero sin puntería alguna. Su dominio consoló a Ibai Gómez y a los futbolistas, menos a la afición y dejó un comienzo desolador en las cuentas. Esta vez no hay excusas. La necesidad de sumar de tres en tres aunque la competición acaba de arrancar se hace imperativa para justificar el papel de gran favorito al ascenso que le otorgan los rivales y que aceptan de buen grado en el club. «Tenemos la mejor plantilla», subrayó ayer el técnico bilbaíno, que busca un equipo definitivo para implementar su idea de gobierno de los partidos. Que Vadillo haya sentado a Jardí es señal de que nada se puede dar por sentado. Sólo que a González e Iranzo no les quitarán ni con aceite hirviendo. El problema es que no tienen relevos de garantías. Se espera que Pau Sans y Delgado, que vuelven a repetir en punta, afinen más frente a la portería de un rival en nada sencillo. Los malagueños tienen más cuajo que el Nástic, y juegan en modo Primera RFEF. El Ibiza, otro de los aspirantes a la parte alta de la clasificación, sufrió en sus carnes una derrota en un contragolpe, una falta y un córner. El balón parado como arma clásica de la categoría.

La alineación del Antequera

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