El Real Zaragoza se encuentra con el equipo mas veterano de la categoría, con futbolistas de grueso perfil creativo y fluidas transiciones que buscan un ariete hasta el regreso del lesionado Marcelo
El Real Zaragoza se enfrentará este domingo en el Ibercaja Estadio al equipo más veterano de su grupo con una media de 28 años. Nacho (37), De Blasis (38), Toni Villa (31) y Clavería (30) aportan sabiduría y calidad, sobre todo los tres primeros, con una notable hoja de servicios en la élite y enfrentamientos con el conjunto aragonés en Segunda al que han marcado al menos un gol. El año pasado se quedó a las puertas del playoff y este lo busca con una plantilla madura, de profunda genética ofensiva y fichajes que le están dando rendimiento inmediato. No ha perdido y sólo ha encajado dos goles, y esta jornada tendrá su primera exigencia de altura después de haberse impuesto al Algeciras (1-3) y haber empatado con Nástic (0-0) y Rayo Majadahonda (1-1).
Su entrenador, Íñigo Vélez, que cogió las riendas en la recta final de la temporada pasada, no ha encontrado sin embargo la llave maestra para que ese potencial de jugadores intrépidos y en muchos casos diferenciales que tiene en sus manos se traduzca en un bloque con más gol y autoridad permanente. En su última cita en el Cerro del Espino sufrió con 1-4-3-3 muy atractivo pero expuesto a las espaldas de los hombres más adelantados, donde Clavería y De Blasis se vieron superados en bastantes ocasiones. La principal causa de que el Efesé, aspirante a las plazas de honor, no haya despegado en la tabla se debe al ejercicio de ensayos que ha realizado el técnico vitoriano, condicionado sobre todo por la baja de Marcelo, cada vez más cerca de debutar tras la luxación que sufrió en el dedo de un pie durante la pretemporada. El ariete brasileño, un trotamundos por lo general de la tercera división con incursiones en el fútbol portugués e indio, es el elegido para una punta de lanza achatada por el momento. Las lesiones de Marc Jurado, Adrián Corral, Toni Villa, y Boston, que podrían llegar a tiempo para este encuentro, también han influido en el cambio de sistema.
Vélez ha probado con Ibán Ribeiro, ex del Juventud Torremolinos, y Marcos Moreno, este más ariete fijador de centrales y con mejor descarga. El primero, un agitador en todo el frente, ha dejado mejores sensaciones y es muy posible que en su segundo desplazamiento consecutivo vuelva a ser el faro ofensivo del Cartagena como ya lo fue contra el Nástic. Aun con ese problema por resolver, la variedad de recursos en esa línea no empobrece su amenaza constante, representada por lo general por Dacosta, un extremo formado en la cantera del Espanyol que dinamita obstáculos por habilidad y velocidad partiendo desde la izquierda. Al Rayo Majadahonda le hizo un tanto de la marca Vinicius, yéndose de dos rivales por un espacio inverosímil y finalizando al palo largo. Si Villa reaparece en Zaragoza por el otro costado con libertad de acción y Ribeiro coge el 9, Sangalli, Iranzo, González y seguramente Escudero van a tener que hacer horas extras. El conjunto de Ibai Gómez necesita desconectar ese flujo en un centro del campo donde De Blassi y Clavería, este más posicional, tejen con inteligencia las transiciones sin titubeo alguno hacia los volantes, los principales generadores de profundidad y centros al área. En el gobierno de espacio estará el partido, en partir las conexiones a la carrera.
Su defensa es muy solvente. Con uno de los mejores porteros de Primera RFEF, el colombiano e internacional en todas las categorías inferiores (rozó la Fábrica del Real Madrid para formarse en el Rayo Vallecano y transitar con protagonismo por Rayo Majadahonda y Algeciras), el Cartagena dispone también de amplitud de argumentos en esta parcela de seguridad. Sus laterales, el eterno Nacho por la izquierda, ejecutor de todas las acciones a balón parado, y Jurado (ex escuela del Manchester y del Espanyol) o Perejón por la derecha, suelen sumarse lo justo teniendo en cuenta que por delante están Dacosta y Toni o Guti, que abarcan balón y no son mucho de vuelta. En el eje, dos rascacielos, Imanol Baz y Luca Lohr con sus 193 centímetros y pasado en el Getafe B y el Arenteiro. Un par de centrales perfectos para la categoría que lo simplifican todo por fuerza y colocación y un control impecable del juego aéreo frontal. En los centros laterales son más vulnerables, les cuesta algo más ubicarse por su envergadura cuando el balón vuela desde las orillas.
El Efesé es un equipo con pocas fisuras, intrépido y paciente que presiona en el momento adecuado, no por norma, y que ataca como un tiburón al portero cuando intenta empezar el juego. El Cartagena, que seguramente se dejará querer en el Ibercaja Estadio, es un adversario que hará pasar varias pruebas de calidad a un Real Zaragoza que no puede permitirse concesiones atrás con titulares o reservas.

