El Real Zaragoza más famélico regala la victoria al Huesca desde el punto de penalti (1-0), se arroja al descenso como penúltimo y Andrada aporrea la cara de Pulido en un final de tangana barriobajera con tres rojas
El al final del Huesca-Real Zaragoza.
Puñetazo de Andrada a Pulido. El encuentro terminó con tres jugadores expulsados, dos del Real Zaragoza y uno de la SD Huesca.#LALIGAHYPERMOTION #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/73YQcE8Mtj
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 26, 2026
El peor Real Zaragoza de la historia cumplió con su fama en El Alcoraz el día que necesitaba ganar a un rival directo para situarse a la misma altura del Cádiz, es decir fuera de los puestos de descenso. Perdió con una respuesta famélica de recursos profesionales de principio a fin, sin que el Huesca jugara mejor en ningún momento, víctima también de lo esmirriado de su fútbol. El fastidioso derbi de las indigencias se resolvió porque el equipo de David Navarro cometió dos penaltis de quien carece de categoría a todos los niveles. El primero, el del imprudente Saidu, se lo detuvo Andrada a Oscar Sielva; el segundo, el del temerario Kodro, no lo perdonó el centrocampista azulgrana para firmar un triunfo que permite a los oscenses superar a los blanquillos, algo que ya había hecho el Mirandés al derrotar horas antes a la Cultural. La permanencia, anclados ahora en la penúltima plaza, se ha esfumado aunque las matemáticas digan lo contrario, porque a lo fatal del resultado hay que añadir un final de partido quinqui que va a dejar heridas incurables, una tangana con Andrada de lamentable protagonista a la que se sumaron los locales con Dani Jiménez a la cabeza. El combate se saldó con tres rojas, una anterior al pugilato para Tasende, y dos para los porteros justicieros. Pulido y Francho se calzaron los guantes en la última jugada. Vergüenza para niños y mayores. Para el fútbol.

Si este equipo ya había dado de señales de no ser el Real Zaragoza del escudo que representa como consecuencia de la degradación progresiva a la que ha sido sometido por la propiedad, desinteresada por completo de invertir en una plantilla al menos decorosa, lo ratificó este domingo con la reacción de uno de sus integrantes, de Esteban Andrada. No hay abogado defensor en este planeta que acepte su caso ni siquiera con el argumento de la tensión e incluso de una hipotética provocación. Pulido se aproximó al meta cuando este iba a colgar el último balón la área local y le dijo algo. El arquero respondió con un empujón al central y el colegiado le mostró la segunda amarilla, lo que provocó que el argentino buscara de nuevo al defensa para atizarle un violento puñetazo en la cara. Estalló la reyerta multitudinaria con el gancho de Dani Jiménez a la caza de algún rostro… En este Real Zaragoza que no lo es, que nada tiene que ver con la entidad que un día enorgulleció su ciudad y a su afición, se te pueden colar matones como Andrada. Nada es casualidad en esta gruta que conduce a Primera RFEF. A la falta de calidad profesional se unió la humana. Y sí, Andrada representa a este Real Zaragoza impostor, cobarde e incapaz, una abominación de aquel que en dos semanas cumplirá 31 años de la conquista de la Recopa en Paris.
El encuentro no tuvo de nada salvo esos pies pueriles de Saidu y Kodro que le dieron al Huesca lo que casi nunca buscó. Pánico a perder por ambas partes, un balón castigado hasta extremos de denuncia y una confirmada incapacidad rematadora cuando se produjeron ocasiones en las áreas. Andrada se lució un par de veces y Dani Jiménez desvió a bocajarro un cabezazo de El Yamiq. El resto resultó deplorable, digno de dos inquilinos de la cripta de la competición. Navarro apostó por una especie de rombo con Saidu en la base, Mawuli y Francho en los vértices y Rober por detrás de Cuenca y Dani Gómez. Una auténtica desfachatez que redujo el centro del campo a un erial de creatividad. Oltra puso a esperar a los suyos con la tutela de un Pulido colosal, como quien coloca una trampa para ratones y se sienta en la mecedora hasta que el roedor se distraiga. Con esa táctica le bastó al veterano entrenador para ganar su primer partido y sumar los mismos puntos, cinco, que su colega David Navarro en los últimos siete partidos. Bajándose el telón apareció Andrada flotando en el cuadrilátero de la indecencia para estampar su ira arrabalera en la cara de Pulido. Este es el Real Zaragoza de Jorge Mas, Juan Forcén, Mariano Aguilar, Fernando López, Jorge Azcón y Natalia Chueca. Enhorabuena, quinquis de la moralidad.
1 – SD Huesca: Dani Jiménez; Abad (Carrillo, m. 71), Piña (Agbekpornu, m. 78), Pulido, Ro (Liberto, m. 82); Alvarez, Sielva (Martín, m . 72); Luna, Mier, Portillo y Enrich (Enol, m. 72).
0 – Real Zaragoza: Andrada; Aguirregabiria, Insua, El Yamiq, Larios (Tasende, m 74); Mawuli (Guti, m. 74), Saidu (Moya, m. 85); Francho, Rober, Cuenca (Kodro, m. 57) y Dani Gómez (Pinilla, m. 85).Gol: 1-0, m. 65, Sielva (penalti).
Arbitro: Dámaso Arcediano. (Comité Castellano-Manchego). Mostró tarjeta amarillas por parte del Huesca a Abad, Mier, y roja directa a Dani Jiménez, m. 90-13; y por parte del R. Zaragoza a Insua, Larios, Andrada, El Yamiq, Tasende y Andrada, roja directa en el minuto 90+8, y Tasende en el 90+13.
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo séptima jornada de la liga Hypermotion disputado en el estadio El Alcoraz entre la SD Huesca y el Real Zaragoza ante 8.150 espectadores.


Falta Gil Marín en la lista
Llevaba durante la semana la intención firme de no ver el partido. Me quedé muy tocado y sin esperanza después del partido contra el Ceuta. Pero finalmente lo he visto y me arrepiento muchísimo. Lo que ha pasado, la tangana y todo eso me ha parecido muy triste. Lo he vivido cuando jugaba en la regional y como entrenador. Es más, tenía la impresión de que iba a pasar algo, pues el partido era de una tensión al límite y cualquier chispazo provocaría un gran incendio, como ha ocurrido. A los pocos minutos de empezar el partido he pensado que iba a terminar en empate a cero. Dos equipos que están lejos de la segunda división. Hay un episodio por el que odio al Huesca que con el tiempo ha ido creciendo. Viene de una jugada en un partido que se jugaba mucho (no recuerdo la fecha del partido) en la que Pulido (como no) deja en el suelo dolorido a Puado en una acción antirreglamentaria. El árbitro no pita nada, los jugadores del Zaragoza se quedan medio parados pensando que va a pitar falta y, en ese instante, continúan los jugadores del Huesca la jugada y marcan gol en el tiempo de descuento, creo recordar, y se pierde el partido. De todo esto seguro que Alfonso Hernández se acuerda. Aquello fue, lo mismo que hoy, una fechoría del árbitro de turno. Pero hay más. En la presidencia de La Liga hay un sujeto despreciable al que odio por igual que al Huesca. ¿Por qué? Porque es su equipo. En el partido que he comentado que se jugaba mucho lo es porque el Huesca se jugaba el ascenso. Hoy se está jugado el descenso. ¿Casualidad? Ninguna. En todo esto hay una mano negra y sospecho que es la de este tipo. El desea que el Zaragoza descienda. En cuanto a la lista negra citada en el artículo de Hernández, solo desearles que se deslice entre sus sábanas una víbora muy venenosa (que podría ser pulido) y tengan un sueño eterno.