Jair, el halcón goleador

Jair sólo abandona su nido de halcón defensivo cuando el aire que sopla en ataque le anuncia una presa mayor. Emigra hacia el área, silencia el cascabel, se sitúa en el angosto desfiladero de los centrales y la cresta en forma de trenza que engalana su cabeza se eriza para que el lanzador a balón parado detecte su posición. Su vuelo provoca, contacte o no con el envío de un compañero, un estado de alerta máxima en el enemigo, que sabe que el central, de una u otra manera, se va a lanzar a tumba abierta. Si llega de frente, el impacto de su frente suena apocalíptico; si acaricia la pelota en el salto, despierta el caos y a las hienas que acuden a por los restos; si tiene que recurrir a sus garras, como ocurrió en el Heliodoro para dar la victoria al Real Zaragoza, arranca las entrañas de la portería.

El portugués es una animal fantástico para esta categoría, un futbolista que llegó tarde a la cacería del fútbol profesional y que con su naturaleza por lo general destructora, comanda la retaguardia del conjunto aragonés desde hace cuatro temporadas. Casi siempre con Francés a su lado, un curso con Lluís López. Con 34 años y un contrato recién firmado hasta 2025, conserva una figura y un rendimiento atléticos que expresa mejor que nadie en la disciplina del salto de altura. Pura fibra atómica, es veloz, ágil y contundente incluso consigo mismo: el pulcro conocimiento que tiene de sus virtudes  y limitaciones le desaconseja cualquiera tipo de licencias de lucimiento. Corta y rasga para evitar hemorragias de su equipo.

El sábado, cuando el Real Zaragoza, acusaba los latigazos del Tenerife, Jair cambio el encuentro con su tanto, el sexto que consigue con la camiseta de su actual club. Se estrenó en Sabadell para adelantar a un equipo que acabaría empatando (1-1). En el Carlos Tartiere puso el 1-2 en un partido loco que finalizó 3-3 y fue la pasada temporada donde descorchó su mejor versión goleadora. Firmó el 0-1 en Burgos (2-2), el 1-1 ante el Ibiza en casa (2-1) y el 0-1 en Eibar (1-1). En la isla, por primera vez, una diana suya sirvió el triunfo.

Aguado 29, García Cortes 21, Juanito 16, Antic 9, Belsue 9, Álvaro Maior 8, Lasa 7 y Diogo 7 (la etapa de Violeta de central al margen) son los defensas zaragocistas que en más ocasiones han visto puerta en sus diferentes carreras. Jair Amador ha alcanzado la medida docena, todos en Segunda, con su alma de ave de presa. Si la jugada lo pide, continuará circunvalado la coronilla de la defensa enemiga. En silencio, poniendo los pelos de punta a sus marcadores cuando su sombra alada caiga sobre un centro que pide ser capturado.

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