La Romareda y el cambio climático

El «cambio climático» es el culpable del retraso de las obras de la Nueva Romareda, del mismo modo que Óscar Puente se quitó de encima el problema del accidente ferroviario de San Fernando de Henares asegurando ante el Congreso que el deterioro de las estructuras ferroviarias se había producido por ese motivo. El medio de comunicación francés Le Parisien culpó hace unos días a este fenómeno del incremento del matrimonio infantil perpetrado por los pedófilos musulmanes. También se hizo alusión al «cambio climático» tras la erupción del volcán de La Palma en 2021, a que no haya agua en los desiertos, a las turbulencias en los aviones, a la alopecia o a la obesidad.

Posiblemente sea solo una circunstancia meteorológica, las olas de calor durante el verano, como dijo Natalia Chueca al admitir que el formidable escenario balompédico y musical no estaría terminado para el comienzo de la temporada 2027/28. Según comentamos en Minuto 32 a finales de agosto, la falta de energía eléctrica para el volumen de trabajo que se desarrollaba en las obras obligaba a buscarla en zonas próximas con cableados hasta llegar a nuevas fuentes productoras de electricidad, pero han sido insuficientes, más allá del incremento de las temperaturas.

Esto se traducirá en una multa de hasta 12,4 millones de euros que pagará la empresa constructora a la sociedad, pero el Ayuntamiento y el Gobierno de Aragón sufrirán el mantenimiento del estadio modular y el retraso de la explotación comercial de la Nueva Romareda. También el Real Zaragoza, que tendrá que pagar 135.000 euros por cada mes de prórroga y dejará de ingresar dinero por la venta de abonos y entradas.

Y eso que la mayoría coincidía en que lo mejor de esta propiedad era precisamente la construcción de uno de los mejores estadios de España al ver crecer el graderío y la cantidad de grúas y camiones yendo y viniendo sin parar, con hasta 180 trabajadores. Pues tampoco, aunque la ilusión por el comienzo del Real Zaragoza en Primera Federación haya hecho olvidarlo todo, incluso las protestas en el minuto 32 de cada partido en el «Iberchapas».

Gusta la actitud de Ibai Gómez en sus declaraciones previas y posteriores a los partidos, reconociendo sus errores y la formidable entrega del público tanto en casa como en los desplazamientos. También la capacidad goleadora del equipo y nombres propios como Jaume Jardí, Edu Espiau, Óscar Ureña, Marco Sangalli, Diego González y Rubo Iranzo, cuyo rendimiento ha ido en aumento desde la derrota en Tarragona en el primer partido de liga.

Un total de 45 490 espectadores han acudido a los tres partidos disputados en casa: 13 248 frente al Antequera, 15 017 contra el Cartagena y 17 225 ante el C.D. Teruel. Emocionalmente, pese a la tragedia del descenso, el subconsciente zaragocista difumina el pasado reciente y sitúa en primer plano la lucha por el ascenso.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *