El conjunto oscense, después de una pájara espectacular en el primer cuarto de hora que logró amainar igualando por dos veces el marcador, se estampó plomizo y perezoso contra un Jaén con nueve toda la segunda parte (2-2)
Nunca hubo un empate tan deshonroso. Raúl Jardiel y sus jugadores pasarán una semana muy larga para digerir el resultado, pero sobre todo la bochornosa actuación que realizaron en el campo de La Victoria, injustificable desde cualquier prisma, ni colectivo ni individual. Con dos jugadores más por las expulsiones de Keita y Moyano en la prolongación de la primera parte y un 2-2 en el marcador, la SD Huesca se presentó con 45 minutos por delante para ganar con el Jaén a la heroica en una resistencia cuya vida debería haber tenido fecha de caducidad tarde o temprano. Pero no fue así. Los andaluces se agruparon muy próximos a la corona de su área y elevaron una muralla humana impermeable para los altoaragoneses, volcados en un ataque plomizo, insustancial y que apenas sobresaltó al portero local, Morillas, salvo en un testarazo de Collado. Sumó un punto pero salió del partido con la cara roja por su impotencia no ya para conseguir el triunfo sino también para merecerlo.
La mañana ya arrancó torcida. Con las sábanas aún pegadas, la SD Huesca recibió el primer gol a los 14 segundos, tras una presión del saque inicial que el Jaén atacó como una manda de lobos. Siverio metió la puntera para inaugurar un encuentro lunático. En el minuto 8, Iván se coló en solitario por el centro de la zaga del Jaén y elevó por encima del meta un pase perfecto de Mario. En la siguiente acción, otra vez con los sistemas defensivos inmersos en una pájara descomunal, Moha puso el 2-1 tras un rechace de Gazzaniga disparo de Keita. La verbena matinal no acabó aquí porque en el 16, un error majestuoso de Morillas en la salida de balón lo tradujo Tresaco en la igualada. Amainó la tormenta para el conjunto de Jardiel y la cita se concedió una tregua en lo que había sido un manicomio. Pero Keita vio la segunda amarilla y su veterano compañero Moyano hizo también doblete de cartones tras quejarse y luego ironizar con el colegiado. Camino completamente despejado para la SD Huesca.
Manolo Herrero aplicó la lógica e hizo del Real Jaén una mole granítica para soportar la hipotética embestida de los azulgrana. Raúl Jardiel goteó futbolistas ofensivos. Primero Douglas, Cristian Herrera y Jimmy Suárez entraron por Diego Gómez, Óscar Sielva e Iván Rodríguez, y más tarde, con tan sólo tres atrás, Sergi Enrich se sumó a una artillería sin armamento, un equipo elemental que dibujó cientos de pases con lo que parecía un balón medicinal y en un actitud casi perezosa. El guión de redujo a una penosa procesión para hallar un vía de acceso y pelotas colgadas sin ninguna esperanza de remate. La SD Huesca sufrió para imponerse frente al Sant Andreu y padeció un martirio clavado a su falta de argumentos para llevarse la victoria contra nueve ante un Real Jaén ejemplar por su colosal esfuerzo y encantado de que le pusieran todo tan fácil.
Real Jaén, 2: Morillas; David Serrano, José Álvarez, Caballero, Marco Siverio, Adri Paz, Mario Martos, Javi Moyano (capitán), Moha Keyta, Moha y Alex Pérez. Salvi Carrasco, Montejano, David Márquez, Fran Gallego, Nikolaev, Peque Polo, Yanis, Chino, Nacho Castillo, Mauro, Óscar Lozano y Busi.
SD Huesca, 2: Gazzanniga; Iván Rodríguez, Rafael Tresaco, Luismi, Mario, G. Molina, Salva Ruiz, D. Collado, Diego Gómez, Sielva (capitán) y V. García. Djetei, Y. Kembo, Jimi, Douglas, Sergi Enrrich, Pascu, A. Killane, Juárez, Cristian H., Gorostidi y P. Osan.
Goles: Siverio, min. 1 (1-0); García, min. 8 (1-1); Moha, min. 14 (2-1); y Tresaco, min. 22 (2-2)
Incidencias: Expulsados Keyta y Moyano por doble amarilla en el minuto 50.

