Líder pese a Ibai

El técnico colabora con el plan del Europa al atascar y ralentizar el juego del Real Zaragoza con la batuta morosa de Herrera y la apuesta de Saidu por Rubén Díez, pero la fe de Diego y la fortuna otorgan la victoria al equipo aragonés (0-1)

Ibai Gómez no ha tenido pudor en flagelarse públicamente cuando ha considerado que ha hecho un mal trabajo, que no han sido en pocas ocasiones en la elección del once para corregir con acierto sobre la marcha. Esta vez no es necesario que se ponga cilicio alguno porque su gestión del partido fue un perfecto ejercicio para colaborar con el plan secante del Europa. Ganó el Real Zaragoza y se mete entre las sábanas como líder porque los jugadores sacaron al técnico del callejón sin salida donde los había metido. Un balón peinado de Diego al saque de un córner de Rubén Díez pegó en Álex Cano y el balón entró manso cuando el empate parecía inalterable. La fe perpetua del central y la fortuna se dieron la mano para volver al camino del triunfo, un sendero que el entrenador bilbaíno sembró de obstáculos ante un rival amurallado y sin fisuras. El entrenador introdujo dos cambios en el centro del campo, uno de ellos sorprendente con el estreno en la titularidad de Saidu por Rubén Díez, el mejor pensador que tiene, y la reaparición de Ander Herrera por el sancionado Ademo. El ghanés se quedó atrapado y perplejo sin recursos en la telaraña local y el capitán transformó el fútbol en una sucesión de pases plomizos, propios de una estrella otoñal a la que se le otorga una grandeza hiperbólica que no se corresponde hasta el momento con su producción.

El equipo barcelonés, con cinco defensas y una multiplicación espartana en las ayudas, estuvo durante casi toda la noche en la sauna. A su estrategia maciza se sumó un conjunto aragonés sin masa gris en la medular, previsible, impreciso, esquivo en las pelotas divididas o mansas que exigían colmillo. Jardí, Espiau y Ureña fueron literalmente abducidos por un Europa muy terrenal, pura empresa de fundición con trabajadores perfectamente adiestrados para la erosión deportiva y moral. Sólo alguien en el laboratorio podía convertir semejante cordillera humana concentrada en apenas cincuenta metros en aire fresco. Lucas Terrer, ensombrecido como siempre cada vez que se empareja con Herrera, tampoco pudo ni le dejaron asumir el mando. En ese espacio sin espacios se cargó la atmósfera de piernas y cuerpos con tres transiciones del Europa que hicieron temer lo peor mientras el Real Zaragoza dejaba a Nil Ruiz inédito, con la casaca recién salida de la tintorería. No era una cuestión de saber sufrir, de carácter y de paciencia sino un partido que se iba por el desagüe táctico, con Sangalli sumándose de central al jaleo interior, donde la multitud se atropellaba con urgencia, sin talento alguno. Una obra demencial donde todos eran protagonistas y ninguno entendía el guión.

Una vez más corrió Ibai Gómez al taller de reparación. Tarde, con las prisas del inexperto. Quitar a Saidu y Ureña fue lo primero para recurrir a Pau Sans y, por fin, Rubén Díez. Herrera no tardó en dejar su puesto a Delgado. Más madera en un bosque desanimado. Un par de hilos de luz sí se vislumbraron en el túnel, dos ocasiones consecutivas en centros filtrados que Espiau y Delgado estamparon en el cuerpo de Nil Ruiz. El equipo catalán no daba excesivas muestras de cansancio aunque sí de incapacidad para pujar por los tres puntos. Cuenca y Tobajas relevaron a Pereira y un melancólico Jardí y se produjo un córner que no parecía que iba a entrar en la historia. Pero la puso con seda Rubén Diez y Diego González ganó el primer palo para desviar el trayecto del lanzamiento y reivindicar su liderato personal con la ayuda de un mal despeje de Cano, un gol al que se agarró el Real Zaragoza para abrir la puerta y escapar de su entrenador con un triunfo arrancado de las entrañas de una pizarra ininteligible.

0-Europa: Nil Ruíz, Coto (Cadenas 86′, Álex Cano, Sgró, Campeny, Gori, Morales (Expósito 86′), Teto (Mascaró 62′), Ribeiro, Padillo (Tito 77′) y Khalid (Zayzoun 77′).

Entrenador: Luis Blanco

1-Real Zaragoza: Westerveld, Sangalli, Iranzo, Diego González, Pereira (Tobajas 77′), Ander Herrera (Delgado 65′), Terrer, Saidu (Rubén Díez 55′), Ureña (Pau Sans 55′), Jardí (Cuenca 77′) y Espiau.

Entrenador: Ibai Gómez

Gol: 0-1 Álex Cano en propia puerta.

Árbitro: José Ortega Herrera (Colegio valenciano): Amonestó a Terrer 73′, Cuenca 92′ y Tito 93′.

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