El equipo alicantino ha regresado a Segunda en el primer intento después de que causaran baja 27 jugadores, siete más que este año en el Real Zaragoza, y fichando 22 futbolistas en el mercado de verano
El Real Zaragoza ha acometido un vaciado de vestuario inaudito en su historia tras descender a Primera RFEF, nada menos que 26 jugadores han abandonado la disciplina del equipo aragonés por fin de cesión (Andrada, Adrián, Rober, Kodro, Paul, Cumic y Larios) o de contrato y desvinculación (Tasende, Insua, Keidi Bare, Soberón, Moya, Dani Gómez, Guti, Bakis, Pomares, Radovanovic, Sebas Moyano, Paulino, El Yamiq, Aguirregabiria, Valery, Agada, Mawuli, Jaime Vallejo y Luis Carbonell). Un lienzo en blanco que su director deportivo, Lalo Arantegvui, ha empezado a rellenar con las contrataciones de Rubén Díaz, Jaume Jardí, Anartz Peña, Peter Ademo y Raúl Pereira y la intención de sumar 8 o 9 futbolistas más a una plantilla en la que continúan por el momento Marcos Cuenca, Terrer, Barrachina, Saidu, Gomes, Pinilla, Sebastián, Tachi al renovar por una temporada más y Francho Serrano, este último en negociaciones para ajustar a la baja su nómina al actual ecosistema económico ajena al fúlbol profesional. Los regresos de Liso, Bazdar, Kosa, Pau Sans y Hugo Carrillo son testimoniales en los dos primeros casos aunque Ibai Gómez, el entrenador, quiera contar con el bosnio.
No hay espejo en el que mirarse. El Real Zaragoza parte de un delicado estado financiero bajo la tutela de una propiedad que la ha conducido a un desastre sin parangón en los 94 años de vida del club. El proyecto presentado por Arantegui tampoco invita al optimismo desmesurado, al objetivo del ascenso inmediato. Pendiente de los que están por llegar y con uno de los presupuesto más altos, el conjunto aragonés aparece en la lista de favoritos más por nombre que por una apuesta contundente. Lo que se está considerando una revolución a la que se quiere añadir la cantera como eje principal de futuro con unas infraestructuras tercermundistas, no deja de ser una revuelta sin argumentos sólidos para un cambio tan concluyente a corto plazo como se está anunciando. Lo que sí ha sido una transformación absoluta y bien gestionada es la del Eldense, de regreso a Segunda después de en el verano de 2025 prescindiera de 27 jugadores y se hiciera con los servicios de 22. En un tiempo récord, Víctor Lafuente, recuperado tras dimitir junto a Manu Guill (arquitecto esta temporada del ascenso del Tenerife) se enfrentó a una empresa ingente con apenas dos futbolistas en nómina y una fuerte inestabilidad institucional que no se resolvió hasta octubre.

El Grupo TH, de capital colombiano, en su presentación tras hacerse con el 100% de las acciones del Eldense.
Fidel, Dioni o el exzaragocista Manu Molina, veteranos en la categoría y en ascensos; Álex Serra y el holandés Floris Smand, David Ruiz, el aragonés Jaime Vallejo, Guille Macho o Borja Calvo… La capacidad para captar talento joven fue otra de las claves de un éxito inesperado que comenzó con Javier Cabello en el banquillo, destituido en la octava jornada, y que halló en el experimentado Claudio Barragán y en el cambio de propiedad gestado a principio de octubre el combustible de un espectacular despegue hacia las alturas. El Grupo TH, de capital colombiano (Juan Carlos Trujillo) y americano con su presidenta a la cabeza, Carolina Holguín, se hizo con el 100% de las participaciones societarias azulgranas en manos hasta entonces de Pascual Pérez. Con participación también en el Llaneros (Colombia) y en el Bellinzona (Suiza), el grupo inversor no tenía en sus planes una respuesta deportiva de ese calibre, pero tras un mercado invernal de inversión mínima y un último tercio de competición aplastante, el Eldense tocó el cielo tras un magnífico trabajo colectivo en todas las áreas.

