Torrecilla, el terror de los delanteros

Miguel Torrecilla se encuentra a horas de ampliar su contrato como director deportivo del Real Zaragoza, sin concretarse aún si su función será la actual o quedará en un plano más secundario o informativo con Raúl Sanllehí marcándole la mayoría de las pautas en los fichajes. Su trabajo en el conjunto aragonés es bastante deficiente en el año y medio que se ha encargado de esta parcela. Si en algún aspecto ha sido terrible su gestión, ha sido en la selección de los delanteros: Álex Alegría fue su carta de presentación en La Romareda para intentar reparar la sequía absoluta de El Toro Fernández y Vuckic. Hizo un gol. Ya con mando en plaza, esta temporada firmó las cesiones de Álvaro Giménez, Nano Mesa y fichó Sabin Merino, esta ultima operación digna de la mayor de las torpezas negociadoras. Los dos primeros han sumado entre ambos los mismos tantos que Iván Azón, siete. El vizcaíno no ha visto puerta.

No es nueva la falta de puntería del salmantino a la hora de seleccionar atacantes. Si historial provoca escalofríos cuando sale al mercado en busca de una solución ofensiva. En el Celta, el Betis y el Sporting adquirió un buen puñado de bisutería, mezclado con algunos aciertos notables pero muy aislados. Entre lo mejor de su pesca de delanteros figuran De Lucas, Orellana, Bermejo, Nolito, Charles, Larrivey y Guidetti en Vigo, y Uros Djurdjevic Michel Santos en su etapa en el Sporting. El listado de fracasos supera con creces esta puntual clarividencia.

FRACASOS EN EL CELTA

Papadopoulos: Tres años en Vigo y cero goles. El internacional griego, campeón de la Eurocopa.
Saulo: Atacante por banda derecha muy limitado técnicamente, otro fiasco que apenas jugó y sólo anotó un tanto en su año en Balaídos.
Cellerino: Tercer delantero y tercera decepción. Con sobrepeso y a años luz de un estado de forma decente, se le recuerda más por su frase «yo ya demostré todo lo que tenía que demostrar en el Celta» que por su juego.
Arthuro: El peor por diferencia del cuarteto. Anotó un gol en Copa del Rey después de varias jornadas haciendo el ridículo en Liga, se encaró con la grada y no llegó a diciembre en el equipo.
Park Chu-Young: Llegó como una estrella tras su paso por Mónaco y Arsenal. Con un sueldo imposible para el Celta, resultó un desengaño de órdago y su cesión implicó un costo faraónico para la economía del equipo gallego.
Welliton: Se había puesto las botas a marcar en Rusia. El único jugador en la historia del Celta que jugó y ni siquiera tocó un balón en los 4 minutos que participó. Su vida nocturna, eso sí, acaparó portadas.
Bongonda: Una joven promesa belga con mucha proyección que no cuajó en sus tres cursos en Balaídos pese a dejar detalles.
Beauvue: Cinco millones y medio por un jugador que apenas se conocía en España pese a us estancia en el Olympique de Lyon y con una edad, 27 años, muy complicada para pensar en un futuro traspaso. Llegó como extremo derecho pero sufrió lejos de su posición natural.

FRACASOS EN EL BETIS

Antonio Sanabria: Torrecilla suele tirar de la agenda de ex y lo hizo con Sanabria, al que ya había tenido en Gijón. 7,5 millones de euros por la mitad de su pase. Con problema sde pubis casi toda la temporada, solo logró tres goles.
Nahuel Leiva: Cedido por el Villarreal, participó en 145 minutos. La afición lo condenó tras su error frente al Barcelona, que les permitió a los culés empatar y por su expulsión en Granada a los cuatro minutos de salir al campo.
Roman Zozulya: Conflicto deportivo aparte, ni siquiera tiene ficha del primer equipo. Era el cuarto delantero de la plantilla y tan sólo disputó 150 minutos.

FRACASOS EN EL SPORTING

Stefan Šćepović: Recupara el serbio, con un excelente cartel por sus 23 dianas de la 2012-2013 en El Molinón, pero no se acerca ni por lo más remoto a aquella versión con tan sólo cuatro goles
Nano Mesa: Siete partidos de titular y dos goles de un delantero que buscaba fortuna sin hallarla por todos los rincones del mapa futbolístico español con los 14 tantos que había hecho ne el Tenerife, su punto de partida hacia ninguna parte.
Nicholas Alexander Blackman: Cedido del Derby County, Miguel Torrecilla lo definió como “un delantero móvil, que juega dentro y fuera del área”. 420 minutos y un gol.
Álex Alegría: De nuevo tirando de agenda de su paso por el Betis. Fugaz paso por la titularidad y tres dianas.
Ivi López: La eterna promesa, dos partidos de inicio y casillero realizador a a cero.
Álvaro Vázquez: A la sombra de Djurdjević pero con 37 encuentros jugados, marcó cinco goles. Llegaba de rubricar una decena en el Real Zaragoza.
Manzambi Neftali: El angoleño entró en la alineación tan sólo dos veces para ser cedido al Córdoba, con el que jugó menos para acabar descendiendo con el equipo andaluz.

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