El Real Zaragoza necesita ganar en Albacete frente una jornada que, salvo en el Almería-Ceuta, empareja a los equipos mejor colocados con los que luchan por la permanencia con la doble amenaza del corte o el distanciamiento
La categoría tiene dos clases bien diferenciadas a las puertas de la jornada 24. Once equipos, desde un Racing destacado como líder y 44 puntos hasta el Cádiz con 34 se encuentran peleando por el ascenso directo y el playoff. El Albacete, rival del Real Zaragoza este sábado en el Carlos Belmonte, marca con 30 la línea divisoria entre los aspirantes a la gloria y a la permanencia que cierra el colista Mirandés. Este fin de semana se produce una curiosa, y en parte amenazadora coincidencia, al enfrentarse, solo con el Almería (6º) y el Ceuta (10º) como duelo directo, los mejores con los peores. La Segunda División es un campo de minas donde señalar un favorito para un partido en concreto es una apuesta arriesgada, pero en el caso de que la mayoría de los están cerca de la cima se impongan en sus compromisos, se podría producir un corte llamativo en la tabla y con consecuencias a estas alturas de la competición.
LA JORNADA 24

El conjunto de Rubén Sellés, 21º, visita el Carlos Belmonte con 22 puntos. Al margen de lo que suceda con el resto de compañeros de viaje en la zona baja, necesita ganar a los manchegos porque todo lo contrario («sumando de uno en uno no sobreviviremos», ha reconocido el propio técnico valenciano esta misma mañana), le dejaría posiblemente descolgado dentro del grupo de rezagados. Y peor sería que, además de sumar poco o nada, las presumibles víctimas hagan saltar la sorpresa en sus complicados partidos. El fin de semana promete ser muy movido, y en ese baile de resultados que se dé, el Real Zaragoza sólo puede contemplar el triunfo para evitar que la tormenta le afecte en uno u otro sentido.

