El delantero, con molestias en el isquio, descuartiza con un segundo gol puro Real Zaragoza de Ibai a un rival ahogado por la presión y sus errores (2-0)
Se agarró la parte de atrás del muslo. La musculatura de Vadillo había dicho basta con el descanso a la vuelta de la esquina. Supuestamente lisiado, protagonizó dos jugadas con su firma, de esas que los defensas rivales tienen que adivinar a la carrera porque el chico va inventando sobre la marcha como si fuera a romperse con un baile indescifrable y veloz. Le dio para llegar al término de la primera parte y, en contra de lo parecía aconsejar su físico, apareció de nuevo por el túnel del vestuario. Fue la defunción de la SD Huesca, que ya había allanado el camino del Real Zaragoza con un error impropio de Kembo en la salida y el primer gol de Joaquín Delgado, fulminante en la definición tras la recuperación alta de Jardí. Vadillo se anticipó a toda máquina, burló a los dos centrales con delicadeza y el pulso detenido y depositó el balón en el rincón de un Gazzaniga petrificado. El 2-0 escenificó mejor que nada el equipo que quiere Ibai Gómez y que no siempre aparece, un estrangulador solidario y adelantado que traduzca la asfixia con la ayuda del talento. Ese equipo que hoy duerme líder después de haber resuelto un partido muy complicado en la teoría y confortable en la práctica.
En el minuto 50 estaba todo dicho. Siete después, Vadillo fue retirado como se guarda en la caja de seguridad de un museo una obra de arte amenazada ante el aviso de un posible robo. Este futbolista de 21 años que anduvo cedido por campos regionales descuartizó a un Huesca que venía altivo con razón y que salió del Ibercaja Estadio superado por el Real Zaragoza y por la peor versión de sí mismo. Kembo, uno de los mejores centrales de la categoría, perdió el oremus y con él todos sus compañeros. El partido se desarrollaba entre imprecisiones, nervios y entradas tensas fruto de un tráfico interior que hacía irrespirable la noche. Pero el francés entregó el balón a Jardí y este, de inmediato, se lo envió a Delgado en su vuelta a la titularidad y a la reivindicación. El ariete orientó la cesión hacia el lugar de golpeo y batió a Gazanniga cono fuerza y colocación. Esa concesión llevó a los altoaragoneses a la depresión más absoluta y puso a los locales en modo apisonadora con un fútbol opresivo que Vadillo adornó con esa concatenación de gestos geniales.
El encuentro había terminado. Mucho más cuando Diego Gómez vio por una mano la segunda amarilla y los de Albert Rudé se quedaron en inferioridad, para cumplir el expediente. Ese tramo que invitaba al reposo se lo tomó el Real Zaragoza muy en serio. Con Rubo y Diego González como siempre, intransigentes con cualquier amago ofensivo de un Huesca que ni logró probar a Westerveld, y con Sangalli haciendo kilómetros con criterio en todas las posiciones, como un iroman veinteañero a sus 34. Nadie bajó los brazos en un ejercicio que obvió las facilidades que animó al grupo en saciar su apetito de tiburón aunque fuera ya en un acuario. Rubén Díez campó a sus anchas, Ademo barrió hasta el Auditorio y Saidu, en el once por la baja por molestias de Herrera, hizo su partido más sensato por detrás del punta. El Real Zaragoza, que dispuso de tres ocasiones para hacer sangre en las botas de Espiau y Ureña, pasó por encima de un Huesca que le puso alfombra roja para su vuelta a las victorias contundentes, un triunfo que tuvo a Vadillo jugando a que le molestaba el isquio para recordar por un segundo al Paquete Higuera, otro listo de los días de gloria.
Real Zaragoza 2: Westerveld; Sangalli, Iranzo, Diego González, Escudero (Gabilondo, minuto 57); Saidu, Ademo; Jardí (Cuenca, minuto 68), Rubén Díez (Ureña, minuto 78), Vadillo (Pau Sans, minuto 57); Joaquín Delgado (Joaquín Delgado, minuto 78).
SD Huesca 0: Gazzaniga; Víctor García (Marc Aznar, minuto 87), Fornos, Kembo, Salva Ruiz; Gorostidi (Mario García, minuto 55), Jimmy; Douglas (Collado, minuto 55), Pascu (Iván, minuto 70), Diego Gómez; Sergi Enrich (Cristian Herrera, minuto 55).
Goles: 1-0, minuto 23, Joaquín Delgado. 2-0 minuto 50, Vadillo.
Árbitro: Ruipérez Marín (Castilla-La Mancha) amonestó con cartulina amarilla a Saidu por parte del Real Zaragoza y a Goristidi, Kembo y Marc Aznar por parte de la SD Huesca y expulsó a Diego Gómez por doble amonestación.
Incidencias: partido correspondiente a la úndecima jornada de liga en Primera RFEF disputado en el Ibercaja Estadio con la presencia de 18.125 aficionados.

