Y ahora a construir con la misma empresa de derribos

El partido contra el Málaga, como se esperaba, lo liquida el Real Zaragoza descalzo de dignidad y ganas mientras la maquinaria de la multipropiedad pinta de color de rosa su excremento sobre el lienzo del futuro (0-2)

El Ibercaja Estadio, el campo más antipático de Segunda en arquitectura y alma, despidió al peor equipo de la historia del Real Zaragoza con la entrada más pobre del curso y, pese a escucharse algunas quejas, con una sintomática indiferencia. Después de consumarse el descenso en Las Palmas, restaba este encuentro contra el Málaga para, como quería David Navarro, no manchar más la camiseta, esa prenda preciosa y luminosa que vistieron hace décadas auténticos futbolistas. Pero se acabó ensuciando y rompiendo con la undécima derrota en casa, lo que se traduce en acabar además en la última posición. El técnico lloró antes del encuentro, pero aquí y ahora las lágrimas ya no cotiza ni emocionan. Sus jugadores volvieron a tomarle el pelo, como vienen haciendo desde hace jornadas, con una actuación golfa que adornó Dani Gómez aplaudiendo al público cuando este le abucheaba en su cambio. El conjunto andaluz, que necesitaba los tres puntos para certificar su presencia en el playoff de ascenso, gestionó el picnic a la carta para decidir cómo y cuándo imponerse a un rival descalzo de dignidad y ganas. Chupe en la primera parte y en la segunda, de penalti, sentenció lo que ya estaba escrito. La cuadrilla de vagos sacó matrícula de honor en este final que puede ser el principio de una larga travesía por Primera RFEF pese a que la maquinaria de la multipropiedad pinta de color de rosa, sobre el lienzo del futuro, su excremento de cuatro temporadas .

El mensaje divulgado y en gran parte tolerado desde muchos foros zaragocistas y, cómo no, desde la prensa amiga o desorientada aun con buena fe, es que la catarsis va a provocar un resurgir inmediato. Se ha tocado fondo y ahora, con una buena limpieza de cutis, en dos saltos a Primera. El escudo, el león, los títulos, la historia… La cantinela de siempre para que vengan el Andorra y el Mirandés y te den dos meneos. ¿Cómo es posible que se quiera construir solicitando los servicios de la misma empresa especialista en derribos que todo lo ha convertido cenizas? Sobre el primer equipo, el filial, el fútbol base a grandes rasgos y las instalaciones de la Ciudad Deportiva ha caído Little Boy de la panza del Enola Gay. Esa sociedad opaca y dispersa que seguirá al frente por el único interés que mece su cuna, la nueva Romareda y su explotación, carece de las capacidades –o no las quiere implementar– para dotar al proyecto de profesionalidad y competencia. Ahora tiene la excusa perfecta para replegarse aún más en sus intenciones deportivas. Puede que el Real Zaragoza sea uno de los clubes con más posibilidades de Tercera y continuará con su inquebrantable afición una vez superada la radiación de la bomba que no sus efectos, pero en un ecosistema feroz que exige ser campeón para subir, se está creando una estructura muy amateur. La apuesta financiera se va a reducir por la irremediable caída de ingresos en todas las áreas. Es una autopista de una única dirección y no conduce al éxito. A los mandos Jorge Mas y Juan Forcén, en cuyo ADN no se detecta la mínima señal de sentimiento de pertenencia, de proximidad, de compromiso.

El daño es monumental. No se puede minimizar ni edulcorar. Mucho menos seguir bajo el paraguas de la mentira, como se ha hecho desde que Jorge Mas picó el anzuelo de Jorge Azcón para que a estas horas el presidente de Aragón sea trofeo de pesca del dueño del Inter de Miami. El aficionado ya ha entendido que su rol es el de guardián, el conservar el pasado, la llama, el sentimiento, pero cada día más consciente de que su intervencionismo no alcanza para influir como quisiera en negocios donde el corazón no cotiza. El fútbol eligió ese camino de supuestos rescatadores y el Real Zaragoza, víctima de una deuda sangrante, ha sido pieza cotizada y fácil. El porvenir de un cambio integral no se va a producir y se comprobará en el consejo de administración que hay previsto para el martes. Moverán el organigrama y alguien se caerá del árbol, pero todo está planificado para que la vida siga igual adaptada a las actuales circunstancias. Y la actualidad indica que bajo los escombros la determinación es mantener la respiración asistida, no recurrir al salvamento y mucho menos edificar. Pobre Real Zaragoza con sus multimillonarios.

0 – Real Zaragoza: Adrián (Obón, min. 46); Juan Sebasián, Saidu, Radovanovic (Pomares, min. 38), Larios (Tasende, min. 56); Keidi Bare, Toni Moya, Cumic (Hugo Pinilla, min. 56), Cuenca; Kodro, Dani Gómez (Terrer, min. 67).

2 – Málaga CF: Alfonso Herrero; Puga (Ramón, min. 83), Murillo, Einar, Rafita; Izan (Rafa, min. 70), Dani Lorenzo (Niño, min. 70), Larrubia (Víctor, min. 83); Joaquin (Ochoa, min. 60); Dotor, Chupe.

Goles: 0-1. M.34: Chupe; 0-2 M.76: Chupe.

Árbitro: Daniel Palencia (colegio vasco). Mostró cartulina amarilla a Cuenca (m.54) del Real Zaragoza y a Rafita (m.66) del Málaga.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la cuadragésimo segunda jornada de LaLiga Hypermotion, disputado en el Ibercaja Estadio de Zaragoza ante 9.022 espectadores.

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