El conjunto aragonés busca su cuarta victoria consecutiva para aproximarse al liderato y más goleadores que Jardí contra un rival que también se gusta con el balón
La noche ibicenca puede resultar una fiesta total para el Real Zaragoza si el Villarreal B no vence hoy al Atlético Madrileño (19.00) y después se impone al conjunto balear en San Misses (21.15). Será un liderato virtual porque aún quedarían por conocerse los marcadores este domingo del Antequera-Jaén y del Cartagena-Murcia, encuentro que se celebrará el 7 de octubre por la coincidencia este fin de semana con las Fiestas de Carthagineses y Romanos. Lo que sería una anécdota con suspense, ese primer puesto en la apertura de la quinta jornada del campeonato, trae bajo el brazo un considerable significado para el equipo de Ibai Gómez, que puede colocarse en la cima de la clasificación o muy próxima a ella con su cuarta victoria consecutiva, una racha magnífica y poco común en cualquier categoría. Sus triunfos sobre Antequera (1-0), Torremolinos (3-4) y Cartagena (1-0) han cicatrizado la derrota inaugural ante el Nástic y, sobre todo, han forjado una atmósfera de máximo optimismo mientras se va avanzando poco a poco hacia el fútbol jerárquico que propone el técnico bilbaíno. Cada encuentro ha sido una historia muy diferente con distintos protagonistas y uno de ellos por encima de todos los demás, Jaume Jardí, quien ha participado en los seis tantos marcados por el Real Zaragoza como asistente o goleador. Espiau y Diego González son los otros dos realizadores, con la zurda del catalán de por medio como pasador intermedio o final.
Esa tendencia ganadora ha descubierto nombres y posiciones. Titulares y reservas intercambiándose papeles. Formaciones con delanteros y sin ellos. Sistemas adaptados a contextos y adversarios. Ibai Gómez no para de trabajar en su laboratorio, en su cabeza de hechicero, y para esta ocasión ha anunciado que también cambiará cosas. No faltarán a esta cita el maratoniano Sangalli, los cíclopes Rubo y Diego, el tridente que capitanea Rubén Díez con Terrer y Ademo, y por supuesto Jardí y Vadillo, quizás con Ureña o quizás no si opta por un atacante más clásico. Porque Ibai es el joven Gandalf de un Real Zaragoza pendiente de su magia mudable, hasta ahora trufada de encantamientos más o menos convincentes y sin embargo efectivos. El Ibiza le sugiere otro plan porque su propuesta no dista mucho de la de su rival: buscar el camino más corto hacia el éxito en la nave del balón. No se prevé un intercambio de golpes pero sí un impacto de estilos que va exigir el mayor control posible de la tierra media, espacio donde el equipo del riojano Raúl Llona se carga de razones. El Real Zaragoza va a hacer frente a un Ibiza frágil hasta ahora en defensa, intratable en casa, donde ha firmado sus seis puntos, y con futbolistas de importantes recursos como Curbelo, Víctor García, Yoldi, Pedro Ortiz, Iker Varela, Lazo o Manu Justo. Es el día para entrelazar una victoria con un partido redondo por fin, para navegar con el mar en calma, para dejar la isla con la proa dirigida al horizonte de los favoritos.
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— Real Zaragoza (@RealZaragoza) September 24, 2026

